El privilegiado

Por Antonio Reyes Pompeyo

Ahora que me he convertido en adulto, cuando mi vida oscila entre la hora de levantarme y mi obsesión por atesorar memorias que comprueben que de algún modo también existo, me pregunto en qué momento cumpliré con ese inapelable rito de paso que consiste en patentizar mis privilegios y aferrarme a ellos como tabla de salvación.

En el subtexto de lo que soy aparece una gigantesca estructura conformada por injusticias legalizadas a priori; para mí la naturaleza es un gigantesco supermercado del cual me sirvo a placer, incluso desbordando el plato; la vía pública es un espacio absolutamente privado en el cual el otro es sencillamente la interrupción de mi rechingada gana; los otros, indistintamente hembras, niños, morenos,  pobres, analfabetas, son afirmaciones simples, en su esclavitud, de mi complejo de amo.

Si Hegel conmigo, ¿quién contra mí?, podría afirmar en el extremo del delirio .

El privilegiado es la personificación del abuso que se sustenta desde ambos (ficticios)  polos, en el plano del que ya goza del privilegio por su inmerecida idea del merecimiento, y en el plano del que no lo goza pero ha tragado y tragado durante años la miasma de la autosuperación y la obstinación por el éxito. El privilegiado cree que merece lo que le ha tocado en gracia y el sobajado justifica al otro porque aspira a serlo algún día. “Nos veremos en la cima”, pregona lastimosamente.

Una figurita  mexicana que es de fácil revelación en cuanto se le hace la mínima pregunta por sus privilegios; su primigenia respuesta le hace convertirse en eso que llamamos, desde hace siglos, reaccionario. El privilegiado es un reaccionario huyendo con sus contradicciones en los brazos, cual si fuera un niño, señalando nimiedades, apelando a las falacias que la lógica elemental le enseñó.

Búscate en el organigrama empresarial, ahí estás, colega privilegiado.

Autor: Arturo Rodriguez García

Creador del proyecto Notas Sin Pauta. Es además, reportero en el Semanario Proceso; realiza cápsulas de opinión en Grupo Fórmula y es podcaster en Convoy Network. Autor de los libros NL. Los traficantes del poder (Oficio EdicionEs. 2009), El regreso autoritario del PRI (Grigalbo. 2015) y Ecos del 68 (Proceso Ediciones. 2018).

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