Ménage caleidoscópico indiferente

LABERINTOS MENTALES

Por Arantxa de Haro

«El posmodernismo no es más que un grado suplementario en la escala de la personalización del individuo dedicado al self-service narcisista y a combinaciones caleidoscópicas indiferentes» Guilles Lipovetsky

«N» es un ménage caleidoscópico indiferente, que se conduce con cierta magnificiencia y superioridad ante otros. La otredad de «N» sólo existe como una pieza de ajedrez que mueve a su antojo. Siempre que se ve al espejo, no hay ente más maravilloso ante sus ojos que quién está allí.

«N» abre su aplicación y sube una fotografía con un extranjero. El extranjero no está consciente que está a punto de ser inmortalizado en la maraña del Big Data, exhibido como un trofeo ante amigos y familiares de un desconocido. La sonrisa triunfal de «N», sabiendo que en unas semanas subirá otra foto con otra víctima, hace que sienta la adrenalina de las reacciones, likes y comentarios acerca de sus conquistas, de sus cazas, de sus trofeos, como quien va de safari y regresa a casa a colocar las cabezas disecadas de un antílope, un león o los colmillos de marfil de un elefante. Cadáveres mostrados en la pared de una sala como fotografías de personas cosificadas exhibidas en un muro de Facebook.

¿Qué es una «persona»? ¿qué es un «objeto»? ¿eres tú un objeto? 

«N» rasca en su precario monedero unos pesos para agarrar el autobús que le llevará a la universidad. La excursión en el bote con sus amistades, que documentó concienzudamente y con mucho orgullo en Instagram, le ha salido bastante caro, y ni siquiera pudo comprar la lapicera que tanto le hacía falta para el semestre. Sin embargo, abre su mochila y saca una color naranja. Voltea a ver al celular y ve de nuevo la foto. El incauto extranjero le regaló la suya al saber de esta situación. «N» lo ve como un triunfo.

Por fin se sube al autobús. Impaciente ve el Whatsapp. Uno de tantos incautos que se asoman en su ‘catálogo’ de ‘susceptibles al chantaje’, le ha dejado en visto. «N» monta en silenciosa cólera. No puede imaginarse que se le ponga en segundo lugar. Así como no puede tolerar la frustración que su anzuelo no haya funcionado. Creía que si culpaba al incauto vía mensaje de texto de cual pusilánime excusa encontrase, le brindaría la atención que necesitaba. No sería la primera, pues otro le había bloqueado (tal vez por la nueva novia de este último). Mientras fantasea que tal vez alguien le está robando lo que es suyo, esa atención que tanto requería, no se ha percatado que le han tocado su herida¹.

Pese a la ira, ¿qué más da si grita o patalea en público? si nadie existe. «N» va junto a un montón de bultos carnosos apretados primera hora en la mañana en un bloque con ruedas. No existen las personas, sólo existen subsidios de alimento de mascotas, patrocinadores de insumos para hacer «cosplay», invitadores de «chelas», aplaudidores de gracias, soportes económicos que le trajeron al mundo, trofeos disecados. Un montón de posibles proveedores para obtener cosas diferentes, pero no personas.

Sin embargo, las razones por las cuales «N» terminó paseándose en soledad por un jardín de estatuas son misteriosas. Ni siquiera la clínica Mayo se pone de acuerdo. Señala tres principales: entorno, genética, neurobiología².

La otredad, obviamente, se da cuenta de la situación de «N», pues «N» no es uno, ni dos, es el 6.2%³ de todos. Siendo que el Narciso pudo haber nacido, o pudo ser creado y acentuado por la existencia de factores como las redes sociales, el Narciso puede ser ligeramente egocéntrico o profundamente perverso. No todos son iguales, ni todos comparten las características de «N». Algunos son familiares nuestros, parejas, amigos, conocidos. Habrá con quienes no nos quedará más remedio que cortar relación con ellos, pues son instrumentales en el deterioro de nuestra salud emocional.

No obstante, no a todos les podemos sacar de nuestras vidas. En ocasiones tendremos que ayudarles para que no se ahoguen en el estanque al quedarse encantados con su reflejo, mientras que colocamos límites para no ser lastimados en su momento.

Referencias:

¹Rosenberg, R. (2018, Octubre 8). Narcissistic Injuries: What They Are and How to Protect Yourself from Them. Recuperado de https://psychcentral.com/lib/narcissistic-injuries-what-they-are-and-how-to-protect-yourself-from-them/.

²Mayo clinic. (2018, Febrero 24). Trastorno de la personalidad narcisista. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/narcissistic-personality-disorder/symptoms-causes/syc-20366662.

³Diamond, D., Stern, F. E., Barry, L. K., Hörz, S., Doering, S., Fischer-Kern, M., … Clarkin, J. F. (2013). Psicoterapia focalizada en la transferencia para pacientes con trastornos comórblidos de personalidad narcisista y límite. Recuperado de http://www.aperturas.org/articulo.php?articulo=874.

 

Autor: Arturo Rodriguez García

Creador del proyecto Notas Sin Pauta. Es además, reportero en el Semanario Proceso; realiza cápsulas de opinión en Grupo Fórmula y es podcaster en Convoy Network. Autor de los libros NL. Los traficantes del poder (Oficio EdicionEs. 2009), El regreso autoritario del PRI (Grigalbo. 2015) y Ecos del 68 (Proceso Ediciones. 2018).