Las raíces de un tal Bob Dylan: genealogía musical (III)

Por José Luis Enríquez Guzmán

Las influencias de Bob Dylan van desde rock and roll, blues, country, americana y baladas. No obstante, para fines prácticos se dividirán en dos partes: las del siglo XIX y las del XX. A su vez, sólo se hablará de los géneros musicales respectivos a la etapa de su carrera que se ha descrito a lo largo de estas entregas.

Siglo XIX

Las canciones que compuso Dylan entre 1961 y 1963 se vieron influenciadas por el blues, un género musical  interpretado, generalmente por la población negra. No obstante, no es sino hasta principios del siglo XX cuando se puede hablar del blues como un género musical. No obstante, a lo largo del siglo XIX se desarrollaron algunas expresiones musicales de los negros que dieron pie al blues. Estas expresiones pueden ser catalogadas como “black songs”.

La cultura musical afroamericana florecía al interior de las pequeñas comunidades que se formaban en las plantaciones de algodón; la música era considerada parte de la vida diaria de las plantaciones; incluso, cantar durante las labores diarias era algo que hacía sobresalir a unos esclavos de otros.

Desde los años previos a la Independencia de las 13 colonias hasta principios del siglo XIX, en las plantaciones, al finalizar las labores del día, los esclavos se reunían en “camp meetings”, que eran reuniones secretas donde discutían lo acontecido en el día. Estas reuniones podrían considerarse el antecedente directo del formato que caracteriza a los servicios religiosos de las iglesias bautistas, donde hay acción predominante  de un “diálogo” entre el ministro y los asistentes a la ceremonia quienes respondían cantando. A este tipo de canción se le llamó “spiritual”, un canto primordialmente religioso que expresaba los sentimientos de la comunidad a través de referencias bíblicas.

Se cree que la mayoría de los cantos son alegres, o al menos eso es lo que expresan, pero, como se verá más adelante, estos también podían expresar una profunda tristeza. La religiosidad es un tema central no sólo en la música afroamericana, sino en la cultura negra. La principal fuente de las canciones son los acontecimientos que tienen lugar al interior de la plantación. Son una calca de la realidad. C. A. Brown da más características de las canciones: “Estas canciones no tienen fecha, compositores, o lugar. Son extremadamente simples, casi primitivas. Aunque las palabras no son las de un poeta, se entiende lo que quieren expresar…”.

Las reuniones que los esclavos tenían al finalizar la jornada podrían ser el único lugar donde podían “criticar” o inconformase por la manera en que los trataban sus amos, por lo que pueden ser considerados como canciones de protesta. Las comunidades afroamericanas interpretaban esas canciones de una manera alegre, vivaz, tal como se puede observar en las canciones de Gospel, provenientes de los spirituals. No obstante, las letras eran crudas. Contrario a lo que después fue el blues, ya que la melancolía abarcaba todos los aspectos de este género. Sobre todo, cuando este se canta en señal de protesta.

A finales del siglo XIX y principios del XX la música negra se expandía por Estados Unidos a la par de quienes la interpretaban. Una de las formas más comunes de escuchar blues era estar cerca de un grupo de prisioneros negros que, por lo regular, eran obligados a trabajar picando piedras. Estas canciones eran similares a las que se interpretaban en las plantaciones sureñas antes de la Guerra Civil, y también fueron llamadas “work songs”.

Este tipo de música y muchos más géneros fueron “descubiertos” y distribuidos a principios del siglo XX por los musicólogos John y Alan Lomax, quienes recorrieron el país, acompañados de un grabador de discos de casi 140 kilos, buscando canciones folclóricas para coleccionarlas. Las raíces del blues hubieran sido desconocidas para el mundo de no haber sido por el trabajo de los Lomax. Figuras representativas de la música negra fueron descubiertas por los musicólogos, tales como Lead Belly y Muddy Waters. No obstante, hay quienes acusan a los Lomax de frivolizar la cultura negra y caer en estereotipos recurrentes, al afirmar que creían que los negros eran felices por naturaleza, y que no les importaba la vida mientras pudieran cantar y “pasársela bien”. Sin embargo, sin la labor que llevaron a cabo hubiera sido imposible que los músicos de la década de 1960 tuvieran las bases de uno de los pilares de la música de protesta estadounidense, entre ellos Bob Dylan.

Siglo XX

En el siglo XX hay una influencia principal de la música de la primera etapa de Bob Dylan: Woody Guthrie. Asimismo, mientras Guthrie influenció la parte contestataria de Dylan, el que equilibró su parte pop fue Hank Williams, considerado el padre country moderno. Ambos eran los ídolos del joven de Minnesota, que basó su personalidad en la de ambos cantantes. No obstante, en este trabajo sólo se hablará del que moldeó sus canciones de protesta.

Woody Guthrie era un músico de Oklahoma cuyo único oficio en la vida era vagar por el país tocando su guitarra, que adornaba con una frase peculiar: “Esta máquina mata fascistas”. Rápidamente su andar lo llevó a convivir con toda clase de personas y movimientos. Militó con el sindicalismo y fue miembro del Partido Comunista de Estados Unidos. Sus canciones eran una crítica a las consecuencias de la Gran Depresión de 1929. No obstante, lo que marcaría su carrera sería un fenómeno natural nunca antes visto.

En 1935 se presentó un fenómeno natural conocido como el “Dust Bowl” en la frontera entre Oklahoma y Texas, que se caracterizó por la constates tormentas de arena, que no dieron tregua a los habitantes por meses. Ante la pérdida de sus tierras por la tormenta, los campesinos tuvieron que abandonar la zona y emigrar a California. Woody compuso una canción al respecto titulada “Dust Bowl Blues” en la que describe la situación precaria en que quedaron las propiedades de los afectados por el fenómeno. De igual forma escribió “Dust Bowl Refugee” para contar la situación que vivían los migrantes que se mudaron a California. La primera canción se convirtió en un “éxito” del folk, aunado a que fue distribuido por Alan Lomax. No obstante, su mayor “éxito” no le traería dinero, pero sí fama y reconocimiento.

En la década de 1940 el músico Irving Berlin compuso “God Bless America”, una de las canciones patrióticas más representativas de Estados Unidos. No obstante, a Guthrie no le simpatizaron las palabras con Berlin “bendecía” a Estados Unidos, por lo que decidió escribir una contestación, que se convertiría en el segundo himno nacional de los estadounidenses: “This Land Is Your Land”.

Irónicamente, la canción popular más representativa de Estados Unidos fue constituida con base en fundamentos socialistas. Por un lado, el verso principal de la canción de Berlin decía “God bless America for me”, mientras que Guthrie abogaba que el trabajo de los individuos, en su conjunto, es lo que hacía que Dios bendijera a Estados Unidos. “This Land Is Your Land” alababa la belleza de la naturaleza del país norteamericano, y reafirma que ese territorio había sido creado para sus habitantes (This land is my land/This land is your land/From California to the New York Island/From the red Wood forests/To the Gulf Stream waters/This land was made for you and me). Ha sido interpretada por varios músicos, como Bruce Springsteen, Pete Seeger, Neil Young y el propio Bob Dylan.  Es contradictorio que una canción que pretendía criticar a una que se posicionaba como la representante del nacionalismo estadounidense haya ocupado su lugar, y haya resultado más representativa.

 

Para saber más…

Bob Dylan, Chronicles volume 1, Londres, Pocket books, 2004.

Dorian Lynskey, 33 revoluciones por minuto. Historia de la canción de protesta, trad. Miquel Izquierdo, México, Malpaso, 2016.

Eileen Southern, The music of Black Americans, Nueva York, WW Norton, 1993.

José Agustín, El hotel de los corazones solitarios y otros (muchos) textos sobre rock, México, Grijalbo, 2017.

Para escuchar más…

Dylan, Bob, The Freewhelin’ Bob Dylan, Sony Music Entertaiment, 1963.

__________, The Bootleg Series, Vol. 9: The Witmark Demos: 1962-1964, Sony Music Entertaiment, 2010.

__________, The Bootleg Series, Vol. 7: No Direction Homes: The Soundtrack (A Martin Scorsese Picture), Sony Music Entertaiment, 2005.

__________, The Times They-Are Changin’, Sony Music Entertaiment, 1964.

Guthrie, Woody, The Asch Recordings, Smithsonian Folkways Recordings, 1999.

___________, Dust Bowl Ballads, Buddha Records, 2000.

 

 

Autor: Arturo Rodriguez García

Creador del proyecto Notas Sin Pauta. Es además, reportero en el Semanario Proceso; realiza cápsulas de opinión en Grupo Fórmula y es podcaster en Convoy Network. Autor de los libros NL. Los traficantes del poder (Oficio EdicionEs. 2009), El regreso autoritario del PRI (Grigalbo. 2015) y Ecos del 68 (Proceso Ediciones. 2018).

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