Impacto del COVID-19 en el mercado laboral:  ¿Una oportunidad para acelerar el teletrabajo sin violar los derechos de los trabajadores?

Fotografía: Dillon Shook, en Unsplash

“Todo hombre, por el solo hecho de serlo, tiene derecho a llevar una vida digna; es decir, una vida con satisfactores económicos, sociales y culturales suficientes que le permitan realizarse como ser humano y ser útil a su comunidad”

Jorge Carpizo McGregor
Derechos Humanos y Ombudsman. 1993

 

Por Ricardo Luna Barrales

Por unanimidad, el pasado 19 de junio de 2019 el Senado de la República  aprobó modificar el artículo 311 de la Ley Federal del Trabajo e incorporar un nuevo capítulo, el XII BIS, para definir el teletrabajo, así como las obligaciones y derechos de colaboradores y empleadores. Con ello, precisan que el teletrabajo o trabajo a domicilio es el que se realiza para un patrón, desde la casa del empleado o “en un local libremente elegido por él, sin vigilancia ni dirección inmediata” de un jefe.

Con estas modificaciones, parecía que México entraba, aunque muy tardíamente, a la regulación legal sobre el Teletrabajo o home office. Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador, decretó el 02 de julio de 2019, a través del Diario Oficial de la Federación solo diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo y de la Ley del Seguro Social, en materia de las personas trabajadoras del hogar. Dejando sin amparo jurídico a todos aquellos trabajadores que entran en la modalidad laboral de teletrabajo; aun cuando están respaldados por la figura jurídica de “trabajador” establecido en la Constitución en el Art. 123(1) corren el riesgo de quedar a expensas de probables violaciones a sus Derechos Humanos Laborales (2).

Acuñado en 1973, por el físico estadounidense Jack Nilles, el Teletrabajo como hoy se le conoce tiene su mayor preponderancia hasta los años noventa, principalmente en Estados Unidos cuyo alcance mayor se dio gracias a las nuevas tecnologías: Internet, computadoras y sistemas vía remota que ayudaron a las labores de los trabajadores sin necesidad de acudir a una oficina.

Desde entonces el teletrabajo es un concepto con mayor aceptación en América Latina. Antes de la pandemia por COVID-19, Brasil era el país con más empleados trabajando desde sus casas, con 12 millones de teletrabajadores, seguido de México (con 2,6 millones), Argentina (con 2 millones) y Chile (con 500 mil) (3).

El pasado 23 de marzo, el Gobierno de México puso en marcha la Jornada Nacional de Sana Distancia como medida preventiva ante el coronavirus COVID-19. En consecuencia muchos centros de trabajo aplicando el distanciamiento entre sus colaboradores, adoptaron el llamado Teletrabajo o Home Office; modalidad laboral que en México para el año 2017 ya era habitual en el 2.5% de la población laboral activa (4).

Aarón Olmedo Helguera, Estratega de Tecnologías de la Información que apoya a organizaciones en su transformación digital y servicios tecnológicos. Refiere “que la implementación del home office -teletrabajo- es por dos factores primordiales: para retener a sus talentos y mejorar su rendimiento, además de ayudar a incrementar hasta 45% la productividad de los colaboradores. Jamás se ha pensado en abusar de los derechos laborales de éstos”.

Mientras tanto ante este punto de inflexión  por el brote de COVID-19 la Comisión Interamericana de Derechos Humanosa través de su comunicado emitido el 20 de marzo de 2020 lanzó un exhorto a las empresas para proteger a los trabajadores en esta nueva modalidad laboral, evitando que haya probables violaciones a sus Derechos Laborales lo que condujera a precariedad laboral y otros problema sociales más graves, aunados con los de salud.

Silvia Bojorquez Enriquez, trabaja desde casa en un bufete de contadores, ella empezó el 24 de marzo. “tengo dos hijos; mi marido no ha parado, él trabaja en Elektra y al parecer no tiene contemplado hacerlo. A raíz del home office he tenido más trabajo, se supone que entro a las 08:00 y debo salir a las 17:30, pues empiezo a las 7, 7:30 y vengo terminando hasta las 21:00 hrs. mi jefa dice que hay que aprovechar los tiempos que estoy en casa porque viene lo peor, quizá así sea hasta octubre, el Licenciado -dueño del buffet- lo está viendo viable y con jornadas de trabajo así de pesadas.

De acuerdo a la investigación “Impacto del COVID-19 en el mercado de trabajo: un análisis de los colectivos vulnerables” realizada por el Instituto Universitario de Análisis Económico y Social de la Universidad de Alcalá “la crisis del coronavirus reducirá en un 6.7 % el número de horas trabajadas en todo el mundo. Asimismo los sectores menos favorecidos con puestos de trabajo serán: las mujeres, los jóvenes, los hombres mayores de 45 años, así como los trabajadores menos calificados para adaptarse al teletrabajo”. Ello establece un impacto laboral dispar entre los diferentes sectores poblacionales que profundizará en las desigualdades laborales existentes dentro del mercado de trabajo. Lo que obligaría a que dichos sectores se adapten a las necesidades de los empleadores corriendo el riesgo de ver vulnerados sus Derechos Humanos Laborales.

En 2009, legalmente ya estaba en la agenda la búsqueda de un marco jurídico a la figura del teletrabajador. A través del contrato de trabajo, acuerdo entre dos partes por el que un trabajador presta sus servicios de forma voluntaria y retribuida bajo la dirección del empleador o empresario (5).

De esa manera el contrato en el ámbito laboral del teletrabajo debería ser de una prestación  de  servicios que, aun cuando no se encuentra regulada por la legislación laboral, si lo es por el derecho privado o comercial. “Para los teletrabajadores autónomos e independientes por lo general no se establece una jornada laboral, puesto que su contrato de servicios está destinado primordialmente  a  cumplir  un  objetivo  en  un  tiempo  establecido; por lo tanto,  no importan las horas que se tarde para desarrollarlo o si lo realiza en mayor o menor tiempo. Como consecuencia de ello, no se considera el concepto de horas extras”.

No obstante, se menciona como una violación a los derechos laborales del teletrabajador la falta de pago de horas extras, sobre todo cuando trabaja desde el hogar, desde cualquier otro punto de la ciudad o en otro país. En consecuencia, al hablar del teletrabajo debe existir toda una transformación jurídica laboral que implica desde la inclusión de esta nueva modalidad en el capítulo de trabajos especiales, hasta considerar aparte el llamado trabajo a domicilio, dada su no correspondencia a esta nueva forma de empleo.

El problema planteado ya desde 2009, implicaba que ante la ausencia de normas jurídicas aplicables al teletrabajo, dicha falta provocaría una serie de arbitrariedades por parte de los empleadores hacia el teletrabajador, afectando sus derechos humanos laborales con todo lo que ello implica (económica, cultural y socialmente). En consecuencia aún -11 años después- sin la protección legal a la figura jurídica del teletrabajador más el panorama inminente de una fuerte crisis económica post-pandemia y la necesidad de los ciudadanos por tener ingresos para cubrir lo más básico, se corre un riesgo muy elevado de caer en violaciones constantes a los Derechos Laborales existentes. Fig. 1

 

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Figura 1. Ventajas y desventajas del Teletrabajo y probables violaciones a Derechos Humanos Laborales

 

Alejandra -anonimato- ella tiene un año manejando el teletrabajo, a veces lo hace desde su casa, otras desde un café o hasta desde un parque, según su estado de ánimo o carga de “chamba” Trabaja para el corporativo de una cadena de tiendas de autoservicio, idea proyectos de marketing que después se aterrizan en una agencia publicitaria. La han “despedido”tres veces así lo llama ella, pues te descansan cuando quieren y te llaman cuando se les pega la gana. No tienes un contrato fijo y mucho menos prestaciones. ¿horario? estás a expensas de sus necesidades, no de las tuyas. es un desmadre, pero pues así lo acepté. Con la pandemia casi no tiene trabajo y solo le pagan al 70 por ciento. Espero en junio vuelva a ganar lo mismo y a generar más trabajo.

Para @Laura_Ripani especialista en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo. “el mercado laboral no será el mismo después del coronavirus, una de las grandes lecciones que nos dejará esta experiencia es que muchos trabajadores pueden realizar sus tareas de manera remota. El coronavirus (Covid-19) ha provocado un uso más intenso del home office en el mundo, y México no ha sido la excepción”. El teletrabajo se ha posicionado como una alternativa para que las empresas no frenen algunas actividades y, al mismo tiempo, cuiden a sus trabajadores.

Sin embargo, para el economista Carlos Brown Solá. El teletrabajo o Home Office todavía es un anhelo lejano en México. “El país no se encuentra preparado para mandar a millones de trabajadores a pasar la contingencia del nuevo coronavirus en casa y posterior a ella, esta modalidad laboral implica condiciones de internet adecuadas, el trabajador tiene que tener internet en casa, además de un equipo para poder hacer el trabajo, o otros casos un celular».

De acuerdo a datos del INEGI del año 2019 sobre el uso de las Tecnologías de la información y comunicación (TIC´s) el 44.3% de los hogares mexicanos cuentan con una computadora y el 56.4% con una conexión a internet. Un contexto tecnológico nada halagador tanto para el probable teletrabajador como para el empleador que pretenda usar esta nueva modalidad laboral.

Manuel Pérez del Castillo. Ingeniero en TIC´s por el Tec de Monterrey y  Director de Calidad y Sistemas de Grupo Acir. “Teniendo internet, herramienta básica para el Teletrabajo, lo demás viene detrás. La empresa proporciona el equipo, abre sus servidores o telepuertos y permite que la información fluya del trabajador, o mejor dicho, teletrabajador (el cual mantiene su figura jurídica) a la oficina, con candados cibernéticos que impidan el acceso de piratas a nuestra red. Con la pandemia este tipo de funciones se incrementaron puesto que la Radio no para y se ha pensado que en un futuro, quizá cuando se relajen las medidas sanitarias, esta modalidad continúe, pues hemos visto que el colaborador -teletrabajador- está menos presionado para llegar a tiempo a la oficina, el buscar transporte público y lo mejor, la productividad es mejorada hasta un 4 por ciento”.

Expertos en el manejo del Capital Humano como es el caso de Patricia Reyes  Escorza. Licenciada en Psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México, Embajadora, DCH – Organización Internacional de Directivos de Capital Humano, refiere las ventajas y desventajas del Teletrabajo.

  • Ventajas: mejora la productividad//Reduce el abstencionismo laboral y genera un mayor compromiso//Menor inversión en equipamientos//Mejora de la conciliación familiar//Mayor motivación y satisfacción//Fomenta la responsabilidad corporativa//Modelo más atractivo para los mejores profesionales.
  • Desventajas: Dificultad para implementar cambios organizativos//Obstáculo para el trabajo en equipo//Dilución de responsabilidades//Seguridad en las comunicaciones//Sectores que más se benefician del trabajo desde casa

Aldo Miranda Aguilar, especialista en inteligencia artificial y quien trabajó durante tres años en la modalidad de teletrabajo, para él fue una gran ventaja ya que de esta forma pudo terminar su Posgrado en el Centro de Investigación en Computación del IPN.  “Uno de los pros es el tiempo disponible para lograr tus objetivos, no te presionan los jefes, pues tienes un proyecto a cargo y tiempos preestablecidos para ello. Contradictoriamente ese mismo beneficio también juega en contra tuya, pues en muchas ocasiones, al saberte disponible los jefes abusan de tu tiempo de familia y exigen pronta e inmediata disponibilidad, te vuelves esclavo del whatsapp”

 

Vacíos legales

De acuerdo con la Asociación Iberoamericana de Juristas del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social aún existen muchos vacíos legales en cuanto a teletrabajo que pueden afectar a los trabajadores que ingresen a esta modalidad laboral luego del COVID-19:

Para los teletrabajadores autónomos e independientes por lo general no se establece una jornada laboral, puesto que su contrato de servicios está destinado primordialmente  a  cumplir  un  objetivo  en  un  tiempo  establecido; por lo tanto,  no importan las horas que se tarde para desarrollarlo o si lo realiza en mayor o menor tiempo. Como consecuencia de ello, no se considera el concepto de horas extras. No obstante, se menciona como una violación a los derechos laborales del teletrabajador la falta de pago de horas extras, sobre todo cuando trabaja desde el hogar, desde cualquier otro punto de la ciudad o en otro país. En consecuencia, al hablar del teletrabajo debe existir toda una transformación jurídica laboral que implica desde la inclusión de esta nueva modalidad en el capítulo de trabajos especiales, hasta considerar aparte el llamado trabajo a domicilio, dada su no correspondencia a esta nueva forma de empleo.

Además, aún no está regulado que las empresas garanticen a los teletrabajadores la tecnología necesaria, lo que reduce las posibilidades de algunos sectores a ingresar a estos puestos laboral.

En consecuencia el teletrabajo en México -el cual, debido a la pandemia por COVID-19 se ha incrementado y corre el riesgo de continuar aún después de que las autoridades levanten las medidas de distanciamiento social- será una tendencia que de no sufrir transformaciones y reformas significativas tanto en aspectos estructurales como de organización y de legislación laboral. Puede caer en el sector de la informalidad laboral, trayendo con ello una violación constante a los Derechos Humanos Laborales.

 

Fuentes:

  1. El Constituyente laboral. Colección INEHRM, Dávalos, José. ISBN: 978-607-8507-49-8. 2016. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Jurídicas.

https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/9/4458/11.pdf

  1. Derecho humano al trabajo y derechos humanos en el trabajo. Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Noviembre 2016. ISBN: 978-607-729-295-1

https://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/cartillas/2015-2016/15-DH-trabajo.pdf

  1. Brasil lidera teletrabajo en América Latina.  jeffrygarza.asesor@larepublica.net | Martes 18 septiembre, 2018. https://www.larepublica.net/noticia/brasil-lidera-teletrabajo-en-america-latina
  2. Influencia de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) sobre la salud de los trabajadores (pdf). Repositorio de la Universidad Internacional de Valencia.

https://www.universidadviu.com/influencia-de-las-tecnologias-de-la-informacion-y-de-la-comunicacion-tic-sobre-la-salud-de-los/

  1. Contrato de trabajo. https://www.conceptosjuridicos.com/contrato-de-trabajo/
  2. Trabajo informal: teletrabajo en México. Felipe Miguel Carrasco Fernández. 20 nov 2009.  https://aijdtssgc.org/2009/11/trabajo-informal-teletrabajo-en-mexico/