¿Alternancia en el Cuarto Poder?

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DE UN MUNDO RARO
Por Miguel Ángel Isidro 

Para muchas personas se ha convertido en lugar común asegurar que las “benditas redes sociales” han desplazado a la prensa como fuente cotidiana de información.

A pesar de que en países como México sigue abierto el debate acerca de la llamada “brecha digital” (la comparación numérica entre el porcentaje de habitantes con acceso a internet contra los que carecen de medios o interés por conectarse a la red), es cierto que se ha convertido en un hábito recurrente para millones de usuarios tomar a redes sociales como Facebook o Twitter a manera de referente o puerta de acceso a los contenidos noticiosos de su interés, dejando en segundo plano la consulta directa de los portales o páginas web dedicados a los contenidos noticiosos.

Según datos del Reuters Digital News Report,  más del 60 por ciento de los usuarios de internet menores de 35 años toman a las redes sociales como su segunda fuente de información, teniendo todavía a la televisión como fuente número uno, pero con una interesante tendencia a la alza: la mayoría de los usuarios encuestados reconocieron utilizar Facebook o Twitter como una herramienta para confirmar o ampliar información proporcionada por la televisión.

Los propios medios de comunicación “tradicionales” (prensa escrita, radio, TV) han modificado sus protocolos de generación de noticias para tratar de adaptarse a los nuevos hábitos de las audiencias; ya no basta con tener un portal o sitio web moderno y atractivo al usuario, ahora se dedican importantes recursos y personal en la lucha por posicionar sus contenidos en interminable batalla por atraer visitas, ganar likes y número de reproducciones de sus contenidos multimedia, o alcanzar presencia dentro de los tópicos tendencia del día.

A finales del siglo XIX, el historiador y político inglés Thomas Macaulay acuñó el concepto de “Cuarto Poder” para hacer referencia al impacto político de la prensa.

El concepto parte de la clásica división del poder público planteado en el modelo de Montesquieu sobre el Estado Moderno, estableciendo la división de poderes en Ejecutivo Legislativo y Judicial. Macaulay visualizó en su tiempo la importancia de la prensa como apoyo del aparato estatal para socializar su mandato, y al mismo tiempo, como herramienta para tomar el pulso del sentir social.

En la actualidad, el desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación ha trastocado sensiblemente la configuración del espacio de lo público. Para muchos, las redes sociales han abierto una nueva era de oportunidades para democratizar el ejercicio de la opinión pública; pero en contraparte, existen quienes consideran que la manipulación de contenidos está propiciando más bien un “abaratamiento” del debate público.

El sociólogo francés Dominique Wolton, autor de obras como “Pensar la Comunicación” “La Otra Mundialización” es uno de los más reconocidos críticos del “empoderamiento” del internet. Sostiene que la comunicación humana es un fenómeno tan complejo que su evolución no debe sujetarse solamente al desarrollo de la tecnología. “Conforme han aparecido nuevas tecnologías, nacen también nuevas frustraciones sobre nuestras expectativas de comunicación”, declaró el especialista en una entrevista al diario español El País.

Y es que a pesar del presunto dominio del internet, cotidianamente vemos que los contenidos generados por medios “tradicionales” siguen marcando un importante eje dentro de la conversación en los contenidos web. Usuarios comparten millones de notas periodísticas, videos, fotografías o artículos de opinión de la prensa, la radio y la televisión buscando reafirmar sus posturas personales sobre un tema determinado, ya sea a favor o en contra. Hasta el momento, las redes no han sido suficientemente consistentes ni confiables en cuanto a la generación de sus “propios” contenidos noticiosos.

La manipulación informativa es un fenómeno real y lo vemos recrudecido en la era de la “postverdad”.  Y en el apartado del combate a las noticias falsas (fake news), el internet y las redes sociales tienen aún un largo camino por recorrer.

En lo personal, difiero de quienes creen que el internet y las redes sociales han desplazado a la prensa como el “Cuarto poder”. Aunque para muchos resulta chocante dar tal ubicación a la prensa (por aquello de la arrogancia con que suelen manejarse muchos comunicadores, o de la pretendida mimetización entre ciertos líderes de opinión y los personajes en posiciones de poder), la realidad sigue obligando a que alguien registre, documente e investigue los acontecimientos de nuestro entorno social y los contraste con lo que el poder público, las instituciones o los intereses capitalistas nos quieran hacer creer sobre ellos.

Las tecnologías y los nuevos hábitos de consumo informativo más que desplazar, plantean nuevos retos al ejercicio informativo. Por eso es importante que se siga haciendo periodismo de investigación y que no se limiten los espacios para el análisis crítico de nuestras realidades.

Tenemos que enfrentar un camino de aprendizaje que permita capitalizar en beneficio de la ciudadanía el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información, pero para ello debemos desprendernos de prejuicios y egoísmos.

De lo contrario, caeremos en la paradoja de ser una sociedad híper comunicada… pero mal informada.

Twitter: @miguelisidro

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA:

  • Bad Religion (Estados Unidos) / “21 st. Century Digital Boy”
  • Los Maruchos (Argentina) / “Salí a la calle”
  • Café Tacvba (México) / “Cero y Uno”
  • Oscar D’León (Venezuela) / “Sígueme”

Autor: miguelaisidro

Periodista independiente radicado en EEUU. Más de 25 años de trayectoria en medios escritos, electrónicos; actividades académicas y servicio público. Busco transformar la Era de la Información en la Era de los Ciudadanos; toda ayuda para éste propósito siempre será bienvenida....