El que con jodones anda a joder aprende

Foto Hunters Race en Unsplash

Por: Luis Manuel Muñiz Sandoval 

¿Quién no desea trabajar en un paraíso empresarial?,  horarios flexibles, salarios decentes, oficina remota (y que se quede post-covid), prestaciones superiores a los de ley pero sobre todo sobre todo el tan prometido y pocas veces encontrado “buen ambiente laboral”.

¿Difícil de encontrar? Quizá, ¿Culpa de las empresas? Muchas veces, ¿Los trabajadores somos responsables? Siempre.

Los no nacidos en cuna de oro necesitamos trabajar para cubrir nuestras necesidades y claro darnos nuestros gustitos, es por ello que a veces soportamos ambientes y personas algo tóxicas, pero cuando nos llegan a preguntar decimos que las cosas marchan viento en popa, que amamos nuestro trabajo, que hacemos todo bien y hasta que podríamos ser el jefe si así lo quisiéramos, pero ¿Por qué hacemos esto? Quedar bien con familia y amigos parece una necesidad, una droga, nos urge no lucir como el perdedor, constantemente estamos mandando señales de nuestro éxito simulado, Ej. la típica foto del café horrible en la cafetería de moda, la ya clásica foto fitness que en años no ha servido para nada, la barriga ahí sigue (y seguirá) o esas maravillosas frases motivacionales sacadas de cualquier libro que jamás hemos leímos, pero decimos que sí para vernos intelectuales (BTW nadie es intelectual leyendo Coelho o C. Cuauhtémoc Sánchez, ojo en eso)  inundamos nuestras redes sociales de la falsa vida que quisiéramos tener.

Naciste para ser el #1, ¿no es así? ¿Cuántas veces nos hemos encontrado con gente destinada al éxito rotundo? ¿Conoces alguno? Quizá eres uno.

Sí, todos nosotros conocemos al menos a una persona que dice ser el mejor haciendo su trabajo, todo mundo comete errores menos esta persona, quizá es parte de la programación que nos han impuesto desde pequeños con este discurso que dicta que debemos ser los más chingones, que nos merecemos todo.

Otro caso es el cuate que infla su CV, ¿lo ubican? El que dice que tiene experiencia como jefe de algo que jamás fue o que domina idiomas que ni conoce o las múltiples carreras, maestrías postgrados, diplomados, en fin la mera sabiduría vuelta persona, que ese CV suene tan rimbombante que nadie se pueda negar de tenerte en su nómina.

Pero ese tipo de mentiritas piadosas valen la pena, ¿no es así? todo sea por un buen puesto que ayude a mejorar nuestro nivel de vida, que podamos presumir a gusto que somos el mero mero.

Sin embargo ser el más chicho no algo fácil, las telenovelas mienten, no todo es cosa de desearlo con hartas ganas”, en la carrera al éxito laboral siempre  hay obstáculos y uno de los más comunes es el personaje jodón, no importa donde trabajes o que tan “great place to work” sea tu empresa, siempre habrá un jodón. Este individuo parece dedicar su tiempo a hacer tu chamba imposible, encontrando siempre pretextos que entorpezcan tu trabajo, que te estresan para que tu día sea desdichado. Puede emplear desde pequeñas acciones hasta valerse de técnicas de guerra directa, como hablar de ti a tus espaldas (¿a poco no es de las cosas que más enchilan en la vida?).

Sé que en este punto de tu lectura ya pensaste en uno o más desgraciados que se te han arruinado la vida pero, pero, pero…

Volviendo al ego, te pido que olvides por un momento que eres el elegido a ser el chingón de chingones; alguna vez te has preguntado ¿Cuántas veces has sido tú ese hijo del mal dormir? que entorpece el camino de otros, que joden por joder, muy pocas veces pensamos si le hacemos o no daño al prójimo por nuestro beneficio particular, cuchichear de lo mal que hace el de al lado es fácil, a veces divertido, pero siempre jodido. Y no, no siempre haces las cosas bien, también te ha pasado ser el villano de vez en cuando, sabes que digo la verdad.

Irónico ¿no? Tú que tanto has sufrido por el mobbing, hoy resulta que también fuiste jodón.

Y bueno, no eres perfecto.

Quizás ahora te des cuenta de que no todo se trata de ti y cómo el mundo se relaciona contigo, también hay un mucho de cómo te relacionas tú con tu entorno, quizá y sólo quizá si te mantienes atento de no joder a nadie el nivel en que te joden a ti también disminuya o quizá no, pero al menos estarás tranquilo de saber que tú no estás chingando, eso querido amigo si te hace un poco más chingón.