La NASA prueba con éxito el cohete SLS que ayudará a los astronautas de Artemis a llegar a la Luna

(CNN) — El cohete SLS que enviará al espacio a los astronautas de la misión Artemis de la NASA, en su camino a la Luna, superó una prueba final y exitosa de propulsión conocida como “hot-fire” el jueves.

La prueba tuvo lugar en el Centro Espacial Stennis de la NASA en las afueras de Bay St. Louis, Mississippi, y comenzó a las 4:40 p.m. (hora de Miami). Duró poco más de ocho minutos.

«El SLS es el cohete más poderoso jamás construido por la NASA, y durante la prueba de hoy, la etapa central del cohete generó más de 1,6 millones de libras de empuje en siete segundos. El SLS es una increíble hazaña de ingeniería y el único cohete capaz de impulsar la próxima generación de misiones estadounidenses que colocarán a la primera mujer y al próximo hombre en la Luna», dijo el administrador interino de la NASA, Steve Jurczyk, en un comunicado.

«La exitosa prueba “hot fire” de hoy de la etapa central del SLS es un hito importante en el objetivo de la NASA de devolver a los humanos a la superficie lunar y más allá».

La prueba del cohete SLS duró ocho minutos.

Esta fue la octava y última de la serie de pruebas ‘Green Run’ diseñadas para garantizar que el cohete pueda lanzar las misiones Artemis que llevarán a los próximos humanos a la Luna en 2024. La primera misión, Artemis I, irá sin tripulación y está programada para noviembre. Estas pruebas pueden ayudar a responder inquietudes sobre cómo podría funcionar el cohete en las diferentes etapas de lanzamiento.

Los sistemas de la etapa central del cohete se cargaron con más de 700.000 galones de propelente superfrío y los cuatro cohetes RS-25 se dispararon al mismo tiempo. Esto simula lo que soportará el cohete durante el lanzamiento, aunque el SLS usará aproximadamente 8,8 millones de libras de empuje para levantar Artemis I de la plataforma.

La etapa central incluye los cuatro motores, el tanque de hidrógeno líquido, el tanque de oxígeno líquido y la aviónica, computadoras y electrónica que funcionan en conjunto como los «cerebros» del cohete que controlan los primeros ocho minutos de vuelo, según explicó la agencia.

Entre 18 y 20 camiones cisterna llenos de propelente llenaron seis barcazas con oxígeno líquido e hidrógeno en los días previos a la prueba. Luego, las barcazas fueron remolcadas al soporte del cohete B-2 para llenar las etapas centrales.

Esta segunda prueba de ‘hot fire’, más larga, se consideró necesaria después de que la primera ejecutada en enero terminara antes de lo planeado. Se esperaba que la primera prueba de este tipo durara ocho minutos, pero se interrumpió justo después de un minuto.

La segunda prueba duró ocho minutos y proporcionó a los equipos los datos que necesitan. Se escucharon aplausos desde la sala de control luego de que dieron la orden de apagarla después de ocho minutos. Nada provocó un cierre anticipado.

Durante la prueba, los motores experimentaron tres niveles de potencia diferentes, así como movimientos que simulan la dirección de vuelo, llamados “gimballing”.

Los cuatro motores experimentaron un movimiento llamado gimballing durante la prueba.

En las semanas previas a este ensayo los equipos se aseguraron de que funcionara una válvula previa de oxígeno líquido que tenía que ser reparada. También analizaron los datos de la primera prueba, incluidos los parámetros en la computadora de vuelo que terminó la primera prueba antes de lo planeado. También ejecutaron reparaciones menores.

«Esta prueba más extensa de ‘hot fire’ proporcionó la gran cantidad de datos que necesitábamos para garantizar que la etapa central del SLS pueda alimentar con éxito todos los cohetes del SLS», indicó John Honeycutt, gerente del Programa SLS en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA en Huntsville, Alabama, en un comunicado.

«Durante esta prueba, el equipo realizó nuevas operaciones con la etapa central por primera vez, repitió algunas operaciones críticas y registró datos de prueba que nos ayudarán a verificar que la etapa central está lista para los primeros y futuros vuelos del SLS para el programa Artemis de la NASA».

El programa Artemis comenzará con misiones a la Luna y hay un plan para usar el cohete del SLS como una alternativa para enviar también astronautas a Marte.

Los equipos continuarán evaluando los datos recopilados de la prueba. Tras aproximadamente un mes de reacondicionar la etapa central y los motores, la barcaza Pegasus llevará la etapa central a su próximo hogar.

El cohete SLS irá al Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida para que pueda ensamblarse e integrarse, junto con la nave espacial Orion diseñada para los astronautas.

En el Kennedy, los equipos ya apilaron los propulsores de cohetes sólidos en el edificio de ensamblaje de vehículos para Artemis I.

Jurczyk señaló el jueves que el gobierno de Biden ha apoyado a la NASA en sus objetivos y metas para el programa Artemis y la estrategia Moon to Mars de la agencia.

Los primeros 18 astronautas del programa Artemis fueron seleccionados y anunciados en diciembre.

El diverso equipo de astronautas está compuesto por Joseph Acaba, Kayla Barron, Raja Chari, Matthew Dominick, Victor Glover, Warren «Woody» Hoburg, Jonny Kim, Christina Koch, Kjell Lindgren, Nicole Mann, Anne McClain, Jessica Meir, Jasmin Moghbeli, Kate Rubins , Frank Rubio, Scott Tingle, Jessica Watkins y Stephanie Wilson.

Cuando los astronautas exploren el polo sur lunar, un lugar nunca antes visitado por humanos, lo harán gracias al legado y la ciencia obtenidos durante el programa Apolo y lo llevarán a un nuevo siglo.

Esta representación muestra lo que la NASA prevé como una presencia humana sostenida en la Luna.

Luego del vuelo no tripulado de Artemis I en noviembre, Artemis II ejecutará un sobrevuelo tripulado de la Luna en agosto de 2023. Artemis III devolverá a los astronautas a la Luna.

El cohete SLS enviará a la nave Orión, a los astronautas y una gran carga a la Luna al mismo tiempo, dijo la NASA.

La nave espacial Orion puede transportar a cuatro miembros de la tripulación y apoyar misiones en el espacio profundo, a diferencia de las naves anteriores diseñadas para vuelos más cortos.

Orion atracará en el Gateway, un puesto avanzado lunar que orbitará la luna. A unos 402.336 kilómetros de la Tierra, el Gateway permitirá un acceso más fácil a toda la superficie del satélite y, potencialmente, la exploración del espacio profundo.

El equipo de definición científica de Artemis III ha identificado varias prioridades para este innovador equipo de astronautas de Artemis. Estos incluyen realizar ciencia experimental en la luna, investigar y mitigar los riesgos de la exploración y comprender el origen de los elementos en los polos lunares, como el agua y otros recursos que podrían ser utilizados por los astronautas.

La agencia también quiere establecer un campamento base de Artemis para fines de la década en el polo sur lunar.

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