#ElPresidente

#ElPresidente

Un ecosistema selecto, minúsculo y siempre mermado en sus facultades. Según estudios realizados por cientos de millones de mexicanos desde hace siglos, el ejercicio de eso que llamamos poder ha demostrado una disminución de la capacidad de conectar con la empatía; y es que a partir de la asunción, del ungimiento, cualquier otro es sencillamente un enemigo o un opositor susceptible de ser anulado, exterminado, desaparecido, ignorado o inscrito en cualquier definición de ausencia.

¿Cuál es la norma? ¿Cuál la constante? Rostros, cuerpos, orígenes, manías, talentos, vicios y podredumbres diversas. El presidente es un personaje vacío de sí mismo en el vacío de todo alrededor. Cualquier grito dentro de ese vacío resuena con el eco de la terquedad: aquí-aquí-aquí-aquí-aquí-sólo-sólo-sólo-sólo-sólo-mentiendo-mentiendo-mentiendo-mentiendo-mentiendo-mentiendo-yo.

#ElPresidente es una figura incomprensible, la del imbécil que decide recluirse en la miasma que él buscó, la de los mil hedores que conectan a los mil trozos de mierda en un pantano denso, espeso. #ElPresidente es la figura del Único en turno al que entiende poco más de una quintilla de ladrones, asesinos, pendencieros, solitarios en un terrible eco.

Antonio Reyes Pompeyo

Hombre entremetido, bullicioso y de poco provecho.