Implorando a “Mr. Amigo”

mr. amigo

DE UN MUNDO RARO / Por Miguel Ángel Isidro 

A mediados de la década de los 30’s del siglo pasado, la región del sur del Valle de Texas enfrentaba una situación económica bastante precaria tras la Gran Depresión y la incertidumbre financiera del período intermedio entre las dos guerras mundiales.

En 1936, Kenneth Faxon, Presidente de la Cámara de Comercio de Brownsville propuso la creación de una festividad de carácter binacional, que permitiese atraer visitantes de ambos lados de la frontera: así nació la celebración del “Charro Days”, que a partir de 1938 se celebra en la fronteriza ciudad texana entre la tercera semana de febrero y la primera semana de marzo.

En sus orígenes, durante los cinco días de vigencia de dichas festividades, había “paso libre” a los visitantes del lado mexicano de la frontera hacia el centro histórico de Brownsville, mientras que el perímetro exterior era vigilado por los famosos Texas Rangers, para evitar cualquier riesgo de intrusión ilegal. Incluso al calor de esas fiestas, años más tarde se creó un centro comercial llamado “Amigo Land”, que por su ubicación facilitaba a los visitantes del Charro Days vivir la experiencia del “shopping” en un mall gringo, dentro de la zona de tránsito temporal permitida.

En la actualidad el edificio del “Amigo Land” es propiedad de la Universidad de Texas en  Brownsville, y una de sus secciones alberga las oficinas del Consulado de México en Brownsville.

Las festividades del Charro Days tienen varios momentos emblemáticos; entre ellos la designación y recibimiento del llamado “Mr. Amigo”: una personalidad de origen mexicano, del ámbito artístico o cultural es reconocido como embajador de la amistad entre ambos pueblos. Figuras como el comediante Mario Moreno “Cantinflas”, el ex boxeador Julio César Chávez o la actriz y cantante Angélica María han recibido el nombramiento. De igual manera ha ocurrido con algunas personalidades de la vida política y empresarial de México, siendo el caso del ex presidente Miguel Alemán o  el empresario Arturo Elias Ayub, designado en 2019.

Otro de los momentos apoteósicos del festejo es el llamado “Saludo Binacional”, una ceremonia que tiene lugar sobre el Puente Internacional Brownsville- Matamoros (B&M para los gringos, o “Puente Viejo” para los matamorenses), en la cual comitivas de ambas ciudades intercambian banderas, y dirigen reiterados discursos sobre la hermandad y colaboración entre ambas ciudades. En la ceremonia también participan, como testigos de honor el “Mr. Amigo” designado por la ciudad de Brownsville y el “Huésped Distinguido” de Matamoros, una figura creada algunos años después de la creación del Charro Days para homologar los festejos en el lado mexicano de la frontera, que en el caso de Matamoros llevan por nombre “Fiestas Mexicanas”.

En el año 2010, tuve la oportunidad de cubrir la ceremonia del Saludo Binacional en calidad de reportero. Cuando los alcaldes de Brownsville, Pat Almada y el de Matamoros, Erik Silva estaban a punto de posar para el emblemático saludo, algunos reporteros nos percatamos de cierto movimiento en la parte posterior del escenario. Y es que, sin la menor sensibilidad, agentes del departamento de Seguridad Fronteriza del gobierno americano (CBP, por sus siglas en inglés), estaban expulsando a un grupo de migrantes hacia el lado mexicano, utilizando el andador que durante la operación regular del puente sirve para dar paso a los peatones que se dirigen a pie de México a Estados Unidos, antes de pasar por la garita de Migración. Los buenos oficios de algunos funcionarios del Consulado Mexicano evitaron que el asunto pasara a mayores, aunque en su momento, varios medios consígnanos la nota.

Toda ésta historia y la anécdota del Saludo Binacional vienen a cuento porque reflejan, desde mi opinión, las constantes divergencias en la agenda política binacional entre México y los Estados Unidos: cada una de las partes busca lo que a su juicio le resulta conveniente en el momento y contexto prevaleciente.

Desde la década de los 60’s, desapareció la política del “paso franco” en ese punto de la frontera durante las festividades binacionales, porque a pesar de los discursos de buena voluntad, muchos vivales de ambos lados de la frontera aprovechaban el festejo para cruzar contrabando o migrantes. Y sobra decir que desde los tiempos de Felipe Calderón, el festejo es resguardado por elementos militares en ambos lados del Río Bravo. Algo así como una postal alegórica de la “Pax Armada”.

En este 2021, después de mas de 80 años de historia, las celebraciones del Charro Days y las Fiestas Mexicanas fueron canceladas de común acuerdo entre las autoridades de Brownsville y Matamoros como consecuencia de la pandemia del Covid19. Sin embargo, la última emisión del festejo, celebrada en 2020 estuvo empañada por una delicada situación: la crisis humanitaria resentida en Matamoros y varias ciudades de la frontera mexicana por el blindaje del gobierno norteamericano en sus fronteras ante la llegada de las caravanas de migrantes centroamericanos. Miles de ciudadanos hondureños y salvadoreños quedaron varados en campamentos y albergues del lado mexicano de la frontera en espera de respuesta a solicitudes de asilo político para ingresar a la Unión Americana. A un año de distancia la crisis persiste, y se vive una nueva oleada migratoria, principalmente de menores no acompañados, ante la desinformación generada por las bandas dedicadas al tráfico de personas, que han hecho creer a los aspirantes a migrantes centroamericanos que con el inicio de la administración de Joseph Biden, los niños pueden representar una “llave de entrada” al territorio norteamericano, ante el anuncio de programas humanitarios que buscan reunir a los menores con sus familias.

El gobierno de México se encuentra en estos momentos en el umbral de las buenas intenciones en el manejo de ésta delicada situación. Por un lado, porque el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo pública su petición de apoyo a su homólogo norteamericano para recibir en préstamo vacunas contra el Covid19, situación que evidentemente la Casa Blanca pretende cobrarse una vez más delegando al gobierno mexicano el papel de vigilante de su frontera sur.

La situación se contamina también por intereses políticos; Mexico está en pleno año electoral y ninguna de las fuerzas contendientes está planteando en estos momentos una agenda específica o clara con asuntos como la migración y la relación bilateral. Y por supuesto, el canciller Marcelo Ebrard no parece dispuesto a quemar la pólvora en infiernitos porque más allá de sus responsabilidades como secretario de Relaciones Exteriores, están sus notorias aspiraciones para la sucesión presidencial.

Al igual que cuando los comerciantes texanos crearon el Charro Days, al Tío Sam le interesan todos los beneficios económicos que pueda obtener de México, vía el TMEC o leyes que faciliten la explotación de nuestros recursos básicos. Su problema no es con el dinero: es con los mexicanos.

Así que durante la segunda mitad del sexenio lopezobradorista no esperemos ningún cambio sustancial en esta materia. Al igual que en la anécdota de 2010, nuestros gobiernos intercambiarán sonrisas, saludos y banderitas, mientras que tras bambalinas, el drama migratorio y la desigualdad seguirán tejiendo miles de tragedias personales todos los días.

Así que mientras tanto, sigamos esperando la bondad graciosa del vecino del norte, a ver si se le pega la gana actuar como “Mr. Amigo”…

Twitter: @miguelisidro

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA

Eulalio González “Piporro” (México) / “Chulas fronteras”

La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio (México) / “El Sur del Sur”

The Texas Tornados (Estados Unidos) / “A little bit it’s better than nada”

Bruce Springsteen (Estados Unidos) / “Matamoros banks”

miguelaisidro

Periodista independiente radicado en EEUU. Más de 25 años de trayectoria en medios escritos, electrónicos; actividades académicas y servicio público. Busco transformar la Era de la Información en la Era de los Ciudadanos; toda ayuda para éste propósito siempre será bienvenida....