Sinécdoque

Sinécdoque @edsanchezpintor

Ser lengua, ser traductor y traducir (y traicionar) y entremeterse, dice Margarita, para empezar a reconocer al cuerpo fragmentado que habla.

Ser corazón, el corazón del amante que recibe los buenos días, las buenas noches y la obligada cuestión de los amantes ¿ya comiste, corazón?

Ser oreja, llevar y traer, vivir del chisme y la habladuría, del rumor que gratifica y paga. Andar con el dicho ajeno y traficar ventajas en ausencia de talento.

Ser la verga, el imaginario palo que todo lo puede, ser aquel y no Raquel; pararse, penetrar, escupir, desinflarse y retraerse en la imposibilidad de ser algo más que prescindible palo.

Ser mano, de obra, fuerza, engrane, parte anónima intercambiable, pieza de repuesto, cuerpo anodino, cifra dentro y fuera de la máquina. Venderse y disolverse.

Ser dedo y apuntar, señalar, flotar en la ambigüedad del lodo y la bajeza moral.

No ser cuerpo, ser una parte, existir desmembrado, desunido, despegado, sin el resto, desecho, deshecho, flotando en bolsas en un canal en un lugar, despacio. Sinécdoque

Antonio Reyes Pompeyo

Hombre entremetido, bullicioso y de poco provecho.