Cuenta regresiva

Foto Aaron Burden en Unsplash

Por Morgendorffer

Cabeza fría, medito la idea. Con plena confianza en mí, la única certeza ahora. Tras la puerta estás tan cerca de mí, como asumimos el futuro sería, mientras crecían las hojas al norte de la ciudad. Lo recuerdo como si hubiese sido ayer, pero en las trampas de la memoria todos podemos caer. Me refugié a la sombra de nuestro primer duelo, preguntándome en retrospectiva, aunque queríamos estar por encima de todo, como los personajes de una novela.

Un error compensando otro, método lento pero seguro. Tú naciste para irte, yo lo hice para esperar. Cuando anuncien que el taxi ha llegado, pretenderé estar horrorizado, pero la ropa bien doblada y las maletas yacen en la cajuela. En esta trama tú no eres la víctima, tampoco lo soy yo. La nostalgia es el basurero donde arrojamos el tiempo. Pude culpar a tu madre por lo que dijo, o a tu padre por lo que hizo, sin embargo, sé que no sería justo, tú siempre estuviste a la altura.

Cabeza fría, medito la idea. Con plena confianza en mí, la única certeza ahora. Si bajas la ventanilla estarás tan cerca de mí, como asumimos el futuro sería, mientras caían las hojas al norte de la ciudad. Lo recuerdo como si hubiese sido ayer, pero en las trampas de la memoria, caí más de una vez. Me refugie a la sombra de nuestro primer duelo, preguntándome en retrospectiva, pero el auto ya da vuelta en la esquina, como en el final de una novela.