El Entusiasta

#ElEntusiasta

El taparrabos es una de las prendas ancestrales más emblemáticas y socorridas del infelizaje nacional, es la prenda de la media secrecía y de la media exhibición; sabemos que hay algo abajo pero es suficientemente vergonzante para ser mostrado o, dicho de otra forma, es tan insuficiente en su composición que preferimos mantenerlo oculto. Insuficiencia que, es preciso aclarar, no se debe al tamaño, la potencia o la forma; hay en la insuficiencia un déficit de confidencia personal. Hay autoestimas tan saludables que pasan muy bien de la opinión ajena.

Así, hay quienes eligen el taparrabos más colorido, el del gesto de la distracción y el artificio. El taparrabos que escandaliza y procura su relevancia ante el vacío o la poca confianza en aquello que oscurece. Este exótico taparrabos es el preferido de personajes tristes que, ante la falta de talento, disciplina, genio, o inspiración deciden convertirse en los porristas de todos los que les rodean.

Promotor del halago fácil y la sonrisa permanente, #ElEntusiasta gana espacios, territorios, reconocimientos y vínculos a diestra y siniestra siniestra. Es un maestro del maquillaje, el truco y la manipulación, ¿quién rechaza un cumplido asestado con precisión quirúrgica?, ¿quién resiste un cañonazo de elogios? #ElEntusiasta es un perro que en el gruñido enseña los dientes y simula una sonrisa, es una #FiguritaMexicana que aplaude todo a su alrededor tejiendo una invisible red de contactos que parecen validarle, un individuo que ha perdido balance y polaridad.

Antonio Reyes Pompeyo

Hombre entremetido, bullicioso y de poco provecho.