ANÁLISIS | Por qué las Naciones Unidas están atascadas en el conflicto entre Israel y Palestina

Nota del editor: Este análisis forma parte de la edición del 18 de mayo de «Meanwhile in America» de CNN, un boletín diario sobre política de Estados Unidos para los lectores globales. Aquí puedes leer las ediciones anteriores y suscribirte.

(CNN)– El mortal conflicto palestino-israelí en curso es el tipo de desafío que uno pensaría que las Naciones Unidas puede resolver. Después de todo, desempeñó un papel importante en el establecimiento de Israel como Estado hace más de 70 años, a lo que los palestinos se refieren como la Nakba o «catástrofe». Pero en esta ocasión no está haciendo mucho.

El poderoso Consejo de Seguridad de la ONU, compuesto por 15 países, es el encargado de preservar la paz y la seguridad internacionales. Pero continuando con una década de parálisis, ese principio no se ha mantenido. El Consejo sostuvo una reunión pública para pronunciar discursos y al menos tres sesiones privadas desde que estalló la violencia en Israel y los territorios palestinos la semana pasada.

Las agencias humanitarias y las ONG han pedido al Consejo que haga algo. Una declaración presentada por Noruega y respaldada por otros países hace un llamamiento a la desescalada de los combates.

Pero Estados Unidos sigue utilizando su poder de veto para bloquear cualquier reacción formal del Consejo, diciendo que prefiere utilizar sus propios poderes diplomáticos para calmar las cosas. «Estados Unidos ha estado trabajando incansablemente a través de los canales diplomáticos para intentar poner fin a este conflicto», dijo la embajadora de Estados Unidos Linda Thomas-Greenfield al Consejo, en consonancia con lo que otros diplomáticos de Estados Unidos están diciendo a los ministros de todo el mundo.

Estados Unidos es uno de los cinco países que tienen poder de veto sobre cualquier acción que no les guste del Consejo. Estas potencias ejercen el control sobre las esferas de influencia de forma habitual. Hoy, Estados Unidos apoya a Israel. Otro día, es China la que apoya a los gobernantes militares de Myanmar. O Rusia frena la acción del Consejo sobre las tropas cerca de Ucrania.

Los países grandes y pequeños conocen el juego. Por eso no vemos a los diplomáticos subirse a la histórica mesa de la herradura y exigir a Estados Unidos que actúe. Algunas de las naciones no permanentes del Consejo también tienen miedo de atacar públicamente a un país tan poderoso. Pero las frustraciones son evidentes; como dijo un diplomático de la ONU a CNN, «también estamos decepcionados, como muchos otros países del consejo».

En una crítica pública poco frecuente, incluso el ministro de Relaciones Exteriores de China dijo el domingo al Consejo que Estados Unidos debería unirse al resto para hablar sobre Medio Oriente. «El Consejo de Seguridad no ha podido hablar de manera unánime hasta hoy debido a la obstrucción de un solo país. Pedimos a Estados Unidos que asuma las responsabilidades que le corresponden y adopte una posición justa», dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi.

China se ha unido a un grupo geográfico que intenta esquivar el bloqueo de Estados Unidos emitiendo su propia declaración. «Noruega, Túnez y China expresaron su profunda preocupación por la situación en Gaza y el creciente número de víctimas civiles, y pidieron el cese inmediato de las hostilidades, el pleno respeto del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, y la protección de los civiles, especialmente de los niños», declaró la embajadora de Noruega ante la ONU, Mona Juul.

Los 193 países miembros de la ONU están dispuestos a alinearse contra Israel. Pakistán, que no es miembro del Consejo, sintetizó el estado de ánimo con la declaración del embajador Munir Akram a CNN: «Es muy lamentable que el Consejo de Seguridad haya permanecido paralizado en esta crisis. El mundo espera que, como mínimo, el Consejo pida el cese inmediato de las hostilidades y evite la muerte de más niños, mujeres y hombres inocentes».

Estados Unidos dejó claro el lunes, a través de correos electrónicos y llamadas telefónicas, que obstaculizaría un nuevo intento de aprobar una declaración de condena de la violencia, aunque sí accedió a otra discusión privada el martes. Pero no hay que hacerse ilusiones. El Consejo de Seguridad ha emitido muchas declaraciones sobre Medio Oriente a lo largo de los años, y rara vez evitan que las supuestas partes sobre el terreno causen problemas o las persuaden para que les pongan fin.

En la actualidad, incluso si se aprobara una declaración del Consejo de Seguridad, sin un fuerte respaldo diplomático y la voluntad de ambas partes de disminuir las tensiones, el impacto será mínimo.

Conflicto Israel y Palestina