Grandes Ligas: El poder de la colaboración

DE UN MUNDO RARO / Por Miguel Ángel Isidro 

A finales de mayo pasado, se dio el lanzamiento de un tema musical y video clip que marca una de las colaboraciones más ambiciosas de la historia del hip hop (y probablemente de la industria musical) en México. Su título: “Grandes Ligas”.

El tema musical, una mezcla entre gangsta rap y corrido con banda, está originalmente acreditado al cantante de regional mexicano Lupillo Rivera, pero cuenta con un reparto multiestelar de colaboraciones: los raperos mexicanos Alemán y Santa Fe Klan, además de dos grandes figuras del hip hop de la vieja escuela: Snoop Dog y B-Real, éste último, integrante de la agrupación angelina Cypress Hill.

Pero, ¿por qué hacer referencia a un tema musical y video lanzado hace tres meses, sin el factor de la novedad? Por la sencilla razón de sus notables resultados: al momento de redactar estas líneas, el tema estaba a punto de alcanzar sus primeras 70 millones de reproducciones en You Tube; un número importante considerando que se trata de un single.

Muy en el estilo de los narco corridos y el gangsta rap, la canción hace referencia a la narco cultura, la violencia callejera y las pandillas, pero también enfatiza el aspecto de la superación personal, en el tono ególatra y fanfarrón que caracteriza a ambos géneros.

Es de llamar la atención que, debido a la participación de dos raperos norteamericanos (Snoop Dogg y B-Real) el tema está interpretado tanto en inglés como en español, lo cual le ha dado mayores posibilidades de rotación en dos mercados.

Mención aparte merece el videoclip creado para el tema, cuya dirección corrió a cargo del  nivel cineasta mexicano Édgar Nito, con amplia experiencia en cortometrajes y cuya ópera prima titulada Huachicolero obtuvo el premio Ariel en 2021, y también obtuvo un especial reconocimiento en el festival de cine Tribeca.

El propio realizador explicó en entrevistas para medios especializados que desde que fue invitado a realizar el video, visualizó la canción como soundtrack para una pequeña película, en la que cada uno de los intérpretes sería reflejado como un personaje independiente teniendo como hilo conductor el uso de un bat de béisbol, en una especie de reminiscencia a la estética de películas como The Warriors y Naranja Mecánica.

La producción no escatimó en recursos, usando locaciones en Guanajuato (el Teatro Juárez, el Estadio Municipal de Béisbol, la Calle Subterránea y un campo llanero en el ejido Los Calderones) y en Los Ángeles (el Club de Yates de Huntington Harbour y una sección del emblemático L.A. River, que ha sido usando en decenas de películas y videos musicales), con un periodo total de diez días de rodaje.

Lo que es motivo de análisis y llamado de atención es el hecho de que el también llamado “género urbano” ha encontrado una veta a explotar: la unión de talentos entre distintos artistas para alentar la suma de sus respectivos seguidores, y por otro lado, una creciente asociación con figuras del género regional mexicano, como ya ha ocurrido en otros casos, con el español C. Tangana y el cantante de “corridos tumbados” Adriel Favela; el rapero MC Davo con el grupo Calibre 50 y el propio Snoop Dogg, quien colaboró con la Banda MS para lanzar el sencillo “Qué Maldición”, solo por mencionar algunos ejemplos.

Puede que a muchos puristas géneros como el rap o el regional mexicano sean considerados como de poca creatividad o virtuosismo musical, por su recurrente tendencia a la repetición temática, la violencia de sus líricas o contenidos o su recurrente abuso del “remake” de viejos temas o tonadas -como en el caso de “Grandes Ligas”, que retoma un viejo corrido del propio Lupillo Rivera titulada “El Pelotero”- para la creación de nuevos productos, pero en suma, los artistas de estas corrientes le están apostando a algo que desde hace muchos años dejamos de ver en el rock: el tirar la casa por la ventana, el sumar esfuerzos para generar una escena y el aprovechar las nuevas condiciones de la industria del entretenimiento y la tecnología para promover su música.

Duele decirlo, pero vemos a muchos de nuestros ídolos del rock dormidos en sus laureles esperando a que pase la pandemia para regresar a la “normalidad” de los conciertos masivos como vía de supervivencia financiera.

Tal vez muchos de estos artistas no alcancen a comprender que aún cuando se espera que en el mediano o largo plazo se pueda superar la pandemia del COVID19, la realidad es que tanto las audiencias como las formas de consumo y distribución de la música se han transformado radicalmente, y que para bien o para mal, la industria musical ya no es la misma en la que subsistieron durante décadas.

Mucho podrían aprender de la altura de miras y la forma en que se atreven a correr riesgos  los artistas de otros géneros emergentes, por menospreciados que sean para las audiencias “de gustos más refinados”.

No se trata de convencer a nadie de la supremacía de un género o corriente musical sobre otros; es simplemente la invitación a conocer y apreciar, fuera de todo prejuicio, distintas formas de expresión.

Todos los días se aprende algo.

Twitter: @miguelisidro

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA:

Lupillo Rivera (México) / “El pelotero”

MC Davo y Calibre 50 (México) / “¿Quien te crees?”

Banda MS y Snoop Dogg (México-Estados Unidos) / “Qué maldición”

Lupillo Rivera, Alemán, Santa Fe Klan, B-Real, Snoop Dogg (México-Estados Unidos) / “Grandes Ligas”


miguelaisidro

Periodista independiente radicado en EEUU. Más de 25 años de trayectoria en medios escritos, electrónicos; actividades académicas y servicio público. Busco transformar la Era de la Información en la Era de los Ciudadanos; toda ayuda para éste propósito siempre será bienvenida....

0
    0
    Tu carrito
    Tu carrito está vacíoRegresar para ver