OPINIÓN | Soy musulmán, fui infante de Marina de Estados Unidos y serví el 11 de septiembre de 2001

Nota del editor: Mansoor T. Shams es veterano de los infantes de Marina de Estados Unidos musulmán, fundador de MuslimMarine.org y orador público. También se desempeña como miembro temporal en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR). Síguelo en Twitter: @mansoortshams. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas. Ver más opinión en CNNE.

(CNN) — Como muchos de nosotros, recuerdo vívidamente dónde estaba y qué estaba haciendo el 11 de septiembre de 2001. Casi un año antes, había tomado una de las decisiones más difíciles que podría tomar cualquier joven estadounidense de 18 años: levanté la mano para «apoyar y defender la Constitución de Estados Unidos contra todos los enemigos nacionales y extranjeros» y me convertí en parte de los mejores de Estados Unidos. Me convertí en un infante de Marina de Estados Unidos.

Cuando las imágenes de las Torres Gemelas comenzaron a rodar, yo, como cualquier otro estadounidense, me senté horrorizado, confundido y frustrado. Ninguno de nosotros, los infantes de Marina, podía imaginarse lo que estaba pasando. Pero a medida que pasaban los minutos y las horas, nuestro liderazgo de la base en Camp Johnson en Carolina del Norte decidió entrar en confinamiento. Incluso recuerdo que a uno de nuestros suboficiales se le pidió que se presentara en la armería para obtener su rifle M16 y hacer guardia en la entrada de la base. Se detuvo toda entrada no esencial a la base. Ningún infante de Marina podía dejar la base tampoco. Solo había estado en el Cuerpo de infantes de Marina durante un año y nunca había presenciado algo como esto.

A medida que pasaban los días, nos enteramos de que los ataques se originaron en Afganistán, que limita con Pakistán, el país en el que nací. Fue desgarrador, doloroso por decir lo menos. En el fondo comencé a preguntarme por qué tenían que ser las personas con las que compartía una herencia y, peor aún, la misma fe. ¿Por qué no a alguien más? ¿Por qué no otro grupo? ¿Por qué los terroristas tenían que ser personas que decían seguir mi hermoso islam? En retrospectiva, probablemente no fue el tipo de pensamiento correcto.

Una discriminación ‘inimaginada’ tras los ataques del 11S

Aunque el Cuerpo de infantes de Marina es una especie de hermandad única que se enorgullece de ciertos valores fundamentales como el honor, el coraje y el compromiso, comencé a experimentar un nivel de discriminación que nunca hubiera imaginado.

Había oído hablar de historias de discriminación que tenían lugar en el país civil, pero ¿al interior de los infantes de Marina? No me hubiera imaginado que sucediera entre el grupo que se había convertido en muchos sentidos en mis hermanos.

Recuerdo que algunos infantes de Marina me miraron de forma extraña, mientras que otros, medio en broma y abiertamente, incluso, me llamaron talibán, terrorista y Osama bin Laden. Al principio, intentaba ignorarlo o simplemente reírme, pero a medida que pasaba el tiempo, podía sentir que las cosas empezaban a afectarme. Presenté quejas a mis superiores, pero hicieron poco para intervenir. Lamentablemente, a veces eran parte del problema.

Incluso recuerdo el momento en que mi suboficial negó mi solicitud de postergar una prueba de aptitud física (que incluía una carrera cronometrada de 5 kilómetros, flexiones de pecho y abdominales máximos en dos minutos) hasta el final del mes sagrado de Ramadán, cuando los musulmanes ayunan desde el amanecer hasta el atardecer todos los días durante un mes. Las fuerzas armadas hacen ajustes razonables según sea necesario, por lo que sentí que la negación era parte de la discriminación que estaba enfrentando. Por fortuna, pasé mi prueba de aptitud física con éxito sin desmayarme.

Adaptarme al estilo de vida de los infantes de Marina hasta ese momento había sido bastante difícil. Ahora, lidiaba con un nuevo entorno que era más intimidante. Meses después, me trasladaron a una unidad diferente en la base y pude empezar de nuevo y gané el premio de Infante de Marina del trimestre y luego un ascenso meritorio a cabo.

20 años: ataques del 11S, invasión y salida de Afganistán 3:44

‘Seguí adelante en los infantes de Marina’

Para ser absolutamente claro, no estoy diciendo que la Infantería de Marina esté llena de racistas e intolerantes. Solo digo, infortunadamente, el racismo y la intolerancia también existen dentro de las fuerzas armadas.

Mientras todo el caos estaba sucediendo, de alguna manera me las arreglé para permanecer fiel a quién era y al juramento que había hecho como infante de Marina de Estados Unidos. Me acerqué a mi liderazgo para hacerles conscientes de mi experiencia única: mi capacidad para hablar los idiomas de urdu, punjabi, hindi; mi familiaridad con las culturas y tradiciones en esa parte del mundo, e incluso mi fe musulmana, ya que Afganistán es un país de mayoría musulmana.

En resumen, le pedía a mis superiores que me usara de cualquier manera que pudiera ser útil, incluso si eso significaba enviarme al fragor de la batalla. Estaba dispuesto a morir por mi país. Esta era mi forma de pensar. Este era el nivel de amor y dedicación que tenía por Estados Unidos. En muchos sentidos, lo que estaba haciendo era el islam en acción, porque el amor y el servicio al país de residencia es parte de mi fe islámica, tal como lo enseñó el fundador del islam, el Profeta Mahoma.

¿Qué significa en el presente?

Si avanzas al día de hoy y no tienes la piel tan oscura, no usas una barba negra poblada como yo, ni usas una hiyab como lo hacen muchas de mis hermanas en la comunidad musulmana, es probable que no comprendas la experiencia musulmana.

Han pasado 20 años años desde ese 11 de septiembre y, sin embargo, cada vez que conmemoramos a las víctimas de los ataques terroristas del 11S a través de varios programas, hay ciertos grupos, organizaciones, personas (incluidos los políticos) que trabajan de manera inteligente para hacer que el 11 de septiembre se refiera a la fe de los musulmanes.

Etiquetas como la tendencia #NeverForget (Nunca olvidar) han servido como un recordatorio para mantener el recuerdo de esas casi 3.000 vidas que fueron tan brutalmente tomadas, pero también he visto cómo para algunos es una forma de recordarles a los estadounidenses que los terroristas eran musulmanes. Simplemente revisa tus redes sociales y lee algunos de los comentarios. Verás exactamente de lo que estoy hablando.

Ha llegado al punto en que algunos de nosotros, los musulmanes, casi tenemos que escondernos en este día por temor a la asociación y la repercusión inmerecida. Algunos de nosotros sentimos que ni siquiera se nos permite llorar u honrar esas vidas inocentes perdidas.

Y a veces parece que no se nos permite hablar de lo que pasó. Hace un par de años, durante un evento, la representante demócrata de Minnesota Ilhan Omar recibió críticas porque dijo que «durante demasiado tiempo hemos vivido con la incomodidad de ser un ciudadano de segunda clase. Y, francamente, estoy cansada de eso. Y cada musulmán en este país debería estar cansado de eso». Hablando en el Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR), Omar reconoció «que algunas personas hicieron algo» y dijo que «todos estábamos empezando a perder el acceso a nuestras libertades civiles».

En lugar de mirar sus comentarios desde el lente de un estadounidense, fue reprendida.

Seguidores de Trump: ¡Envíenla de regreso! 2:35

La discriminación en la era Trump

Por supuesto, el entonces presidente Donald Trump no perdió tiempo en sacar de contexto los comentarios de Omar, afirmando falsamente que ella elogiaba a Al Qaeda.

Recuerda que este fue el mismo hombre que en 2017 emitió una orden de prohibición de viaje a países de mayoría musulmana y dijo: «Creo que el islam nos odia» en televisión en vivo cuando era candidato presidencial.

Para ser absolutamente claro, no solo estoy de acuerdo con la declaración completa de la congresista Omar en contexto, estoy particularmente de acuerdo con la parte que pareció irritar a mucha gente en todo Estados Unidos: «algunas personas hicieron algo«.

Durante demasiado tiempo (casi dos décadas), los musulmanes han tenido que soportar una terrible discriminación, persecución, odio e intolerancia debido a las acciones de 19 terroristas que reivindicaban la religión pacífica del islam. Así que sí, «algunas personas hicieron algo» y es injusto asociar a todos los musulmanes con la atrocidad.

Es el mismo tipo de batalla que enfrentan los estadounidenses negros hoy en día: si una persona negra hace algo mal, miles de negros estadounidenses son automáticamente vistos como criminales. ¿Y los tiroteos masivos en Estados Unidos? La inmensa mayoría de los tiroteos masivos los llevan a cabo hombres blancos jóvenes. Ahora imagínense si aplicara la misma fórmula a todos los estadounidenses blancos como algunos estadounidenses la aplican a los musulmanes, suponiendo que cada persona blanca que vi fuera un asesino en serie.

Les pido a mis conciudadanos que todavía pueden tener algún tipo de discriminación antimusulmana en sus corazones debido al 11 de septiembre que se tomen un momento para pensar y comprender que los musulmanes también estuvieron entre las víctimas del ataque.

Los musulmanes han servido y muerto por esta nación desde los días de George Washington.

De hecho, nunca ha habido un Estados Unidos sin musulmanes. Así que al conmemorar el 11 de septiembre de este año, honremos esas vidas inocentes perdidas, juntos, de la mano, en solidaridad como estadounidenses. Pero hagan lo que hagan, por favor, no incluyan nuestra fe musulmana. Porque si lo hacen, no solo están faltándole el respeto a mi honorable servicio a esta nación, sino a todos los musulmanes estadounidenses vivos o muertos que lo han dado todo (ya sea en uniforme o sin él) por este país.

No estoy pidiendo un trato especial. Todo lo que pido es que nos vean a los musulmanes como humanos, como a sus compatriotas estadounidenses sin prejuicios.

Eso es todo.

Nota del editor: Esta columna de opinión fue publicada originalmente en 2020 en CNN. Fue actualizada y publicada nuevamente en 2021 al conmemorarse 20 años de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Atentados 11 de septiembre

Nota del editor: Mansoor T. Shams es veterano de los infantes de Marina de Estados Unidos musulmán, fundador de MuslimMarine.org y orador público. También se desempeña como miembro temporal en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR). Síguelo en Twitter: @mansoortshams. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas. Ver más opinión en CNNE.

(CNN) — Como muchos de nosotros, recuerdo vívidamente dónde estaba y qué estaba haciendo el 11 de septiembre de 2001. Casi un año antes, había tomado una de las decisiones más difíciles que podría tomar cualquier joven estadounidense de 18 años: levanté la mano para «apoyar y defender la Constitución de Estados Unidos contra todos los enemigos nacionales y extranjeros» y me convertí en parte de los mejores de Estados Unidos. Me convertí en un infante de Marina de Estados Unidos.

Cuando las imágenes de las Torres Gemelas comenzaron a rodar, yo, como cualquier otro estadounidense, me senté horrorizado, confundido y frustrado. Ninguno de nosotros, los infantes de Marina, podía imaginarse lo que estaba pasando. Pero a medida que pasaban los minutos y las horas, nuestro liderazgo de la base en Camp Johnson en Carolina del Norte decidió entrar en confinamiento. Incluso recuerdo que a uno de nuestros suboficiales se le pidió que se presentara en la armería para obtener su rifle M16 y hacer guardia en la entrada de la base. Se detuvo toda entrada no esencial a la base. Ningún infante de Marina podía dejar la base tampoco. Solo había estado en el Cuerpo de infantes de Marina durante un año y nunca había presenciado algo como esto.

20 años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre: datos que debes saber Así cubrió CNN en Español el 11 de septiembre 2:20

A medida que pasaban los días, nos enteramos de que los ataques se originaron en Afganistán, que limita con Pakistán, el país en el que nací. Fue desgarrador, doloroso por decir lo menos. En el fondo comencé a preguntarme por qué tenían que ser las personas con las que compartía una herencia y, peor aún, la misma fe. ¿Por qué no a alguien más? ¿Por qué no otro grupo? ¿Por qué los terroristas tenían que ser personas que decían seguir mi hermoso islam? En retrospectiva, probablemente no fue el tipo de pensamiento correcto.

Una discriminación ‘inimaginada’ tras los ataques del 11S

Aunque el Cuerpo de infantes de Marina es una especie de hermandad única que se enorgullece de ciertos valores fundamentales como el honor, el coraje y el compromiso, comencé a experimentar un nivel de discriminación que nunca hubiera imaginado.

Había oído hablar de historias de discriminación que tenían lugar en el país civil, pero ¿al interior de los infantes de Marina? No me hubiera imaginado que sucediera entre el grupo que se había convertido en muchos sentidos en mis hermanos.

Recuerdo que algunos infantes de Marina me miraron de forma extraña, mientras que otros, medio en broma y abiertamente, incluso, me llamaron talibán, terrorista y Osama bin Laden. Al principio, intentaba ignorarlo o simplemente reírme, pero a medida que pasaba el tiempo, podía sentir que las cosas empezaban a afectarme. Presenté quejas a mis superiores, pero hicieron poco para intervenir. Lamentablemente, a veces eran parte del problema.

Incluso recuerdo el momento en que mi suboficial negó mi solicitud de postergar una prueba de aptitud física (que incluía una carrera cronometrada de 5 kilómetros, flexiones de pecho y abdominales máximos en dos minutos) hasta el final del mes sagrado de Ramadán, cuando los musulmanes ayunan desde el amanecer hasta el atardecer todos los días durante un mes. Las fuerzas armadas hacen ajustes razonables según sea necesario, por lo que sentí que la negación era parte de la discriminación que estaba enfrentando. Por fortuna, pasé mi prueba de aptitud física con éxito sin desmayarme.

Adaptarme al estilo de vida de los infantes de Marina hasta ese momento había sido bastante difícil. Ahora, lidiaba con un nuevo entorno que era más intimidante. Meses después, me trasladaron a una unidad diferente en la base y pude empezar de nuevo y gané el premio de Infante de Marina del trimestre y luego un ascenso meritorio a cabo.

20 años: ataques del 11S, invasión y salida de Afganistán 3:44’Seguí adelante en los infantes de Marina’

Para ser absolutamente claro, no estoy diciendo que la Infantería de Marina esté llena de racistas e intolerantes. Solo digo, infortunadamente, el racismo y la intolerancia también existen dentro de las fuerzas armadas.

Mientras todo el caos estaba sucediendo, de alguna manera me las arreglé para permanecer fiel a quién era y al juramento que había hecho como infante de Marina de Estados Unidos. Me acerqué a mi liderazgo para hacerles conscientes de mi experiencia única: mi capacidad para hablar los idiomas de urdu, punjabi, hindi; mi familiaridad con las culturas y tradiciones en esa parte del mundo, e incluso mi fe musulmana, ya que Afganistán es un país de mayoría musulmana.

En resumen, le pedía a mis superiores que me usara de cualquier manera que pudiera ser útil, incluso si eso significaba enviarme al fragor de la batalla. Estaba dispuesto a morir por mi país. Esta era mi forma de pensar. Este era el nivel de amor y dedicación que tenía por Estados Unidos. En muchos sentidos, lo que estaba haciendo era el islam en acción, porque el amor y el servicio al país de residencia es parte de mi fe islámica, tal como lo enseñó el fundador del islam, el Profeta Mahoma.

1 de 7 | Marcy Borders, posteriormente llamada la «mujer del polvo» a causa de esta foto, escapa de la Torre Norte del Centro Mundial de Comercio tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. 2 de 7 | Los escombros del Centro Mundial de Comercio en la ciudad de Nueva York arden tras el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001. 3 de 7 | Hombres se cubren mientras que una nube de polvo de las torres derrumbadas envuelve la parte del bajo Manhattan, el 11 de septiembre de 2001. 4 de 7 | La gente camina por las calles cubiertas de escombros cerca de las torres, el 11 de septiembre de 2001. 5 de 7 | Un hombre se encuentra parado en los escombros tras el colapso de la primera torre. 6 de 7 | Las personas huyen mientras se derrumba la Torre Norte. 7 de 7 | Los bomberos se encuentran entre los restos humeantes del Centro Mundial de Comercio, el 13 de septiembre de 2001. ¿Qué significa en el presente?

Si avanzas al día de hoy y no tienes la piel tan oscura, no usas una barba negra poblada como yo, ni usas una hiyab como lo hacen muchas de mis hermanas en la comunidad musulmana, es probable que no comprendas la experiencia musulmana.

Han pasado 20 años años desde ese 11 de septiembre y, sin embargo, cada vez que conmemoramos a las víctimas de los ataques terroristas del 11S a través de varios programas, hay ciertos grupos, organizaciones, personas (incluidos los políticos) que trabajan de manera inteligente para hacer que el 11 de septiembre se refiera a la fe de los musulmanes.

Etiquetas como la tendencia #NeverForget (Nunca olvidar) han servido como un recordatorio para mantener el recuerdo de esas casi 3.000 vidas que fueron tan brutalmente tomadas, pero también he visto cómo para algunos es una forma de recordarles a los estadounidenses que los terroristas eran musulmanes. Simplemente revisa tus redes sociales y lee algunos de los comentarios. Verás exactamente de lo que estoy hablando.

Ha llegado al punto en que algunos de nosotros, los musulmanes, casi tenemos que escondernos en este día por temor a la asociación y la repercusión inmerecida. Algunos de nosotros sentimos que ni siquiera se nos permite llorar u honrar esas vidas inocentes perdidas.

Y a veces parece que no se nos permite hablar de lo que pasó. Hace un par de años, durante un evento, la representante demócrata de Minnesota Ilhan Omar recibió críticas porque dijo que «durante demasiado tiempo hemos vivido con la incomodidad de ser un ciudadano de segunda clase. Y, francamente, estoy cansada de eso. Y cada musulmán en este país debería estar cansado de eso». Hablando en el Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR), Omar reconoció «que algunas personas hicieron algo» y dijo que «todos estábamos empezando a perder el acceso a nuestras libertades civiles».

En lugar de mirar sus comentarios desde el lente de un estadounidense, fue reprendida.

Un bombero muerto el 11 de septiembre fue identificado 18 años después Seguidores de Trump: ¡Envíenla de regreso! 2:35La discriminación en la era Trump

Por supuesto, el entonces presidente Donald Trump no perdió tiempo en sacar de contexto los comentarios de Omar, afirmando falsamente que ella elogiaba a Al Qaeda.

Recuerda que este fue el mismo hombre que en 2017 emitió una orden de prohibición de viaje a países de mayoría musulmana y dijo: «Creo que el islam nos odia» en televisión en vivo cuando era candidato presidencial.

Para ser absolutamente claro, no solo estoy de acuerdo con la declaración completa de la congresista Omar en contexto, estoy particularmente de acuerdo con la parte que pareció irritar a mucha gente en todo Estados Unidos: «algunas personas hicieron algo«.

Durante demasiado tiempo (casi dos décadas), los musulmanes han tenido que soportar una terrible discriminación, persecución, odio e intolerancia debido a las acciones de 19 terroristas que reivindicaban la religión pacífica del islam. Así que sí, «algunas personas hicieron algo» y es injusto asociar a todos los musulmanes con la atrocidad.

Es el mismo tipo de batalla que enfrentan los estadounidenses negros hoy en día: si una persona negra hace algo mal, miles de negros estadounidenses son automáticamente vistos como criminales. ¿Y los tiroteos masivos en Estados Unidos? La inmensa mayoría de los tiroteos masivos los llevan a cabo hombres blancos jóvenes. Ahora imagínense si aplicara la misma fórmula a todos los estadounidenses blancos como algunos estadounidenses la aplican a los musulmanes, suponiendo que cada persona blanca que vi fuera un asesino en serie.

Les pido a mis conciudadanos que todavía pueden tener algún tipo de discriminación antimusulmana en sus corazones debido al 11 de septiembre que se tomen un momento para pensar y comprender que los musulmanes también estuvieron entre las víctimas del ataque.

Los musulmanes han servido y muerto por esta nación desde los días de George Washington.

De hecho, nunca ha habido un Estados Unidos sin musulmanes. Así que al conmemorar el 11 de septiembre de este año, honremos esas vidas inocentes perdidas, juntos, de la mano, en solidaridad como estadounidenses. Pero hagan lo que hagan, por favor, no incluyan nuestra fe musulmana. Porque si lo hacen, no solo están faltándole el respeto a mi honorable servicio a esta nación, sino a todos los musulmanes estadounidenses vivos o muertos que lo han dado todo (ya sea en uniforme o sin él) por este país.

No estoy pidiendo un trato especial. Todo lo que pido es que nos vean a los musulmanes como humanos, como a sus compatriotas estadounidenses sin prejuicios.

Eso es todo.

Nota del editor: Esta columna de opinión fue publicada originalmente en 2020 en CNN. Fue actualizada y publicada nuevamente en 2021 al conmemorarse 20 años de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Feedzy

0
    0
    Tu carrito
    Tu carrito está vacíoRegresar para ver