Por qué los remanentes de Ida fueron tan letales para el noreste de Estados Unidos

(CNN) — Mientras Estados Unidos observaba el paso del huracán Ida hacia la costa de Louisiana el mes pasado, los funcionarios estatales ya habían hecho sonar la alarma.

La alcaldesa de Nueva Orleans, LaToya Cantrell, estaba implorando a los residentes que evacuaran. Otras ciudades emitieron evacuaciones obligatorias. Se movilizaron miles de soldados y aviadores de la Guardia Nacional del estado. El gobernador de Louisiana, John Bel Edwards, pronosticó que la tormenta estaría entre los huracanes más fuertes que azotaron el estado en más de un siglo.

La tormenta tocó tierra cerca de Port Fourchon el 29 de agosto como un huracán de categoría 4, antes de debilitarse eventualmente a una depresión tropical. Su impacto fue mortal: se cobró la vida de al menos 26 personas en Louisiana y dos en Mississippi, destruyó negocios y vecindarios y dejó sin electricidad a cientos de miles.

Sin embargo, la tormenta evitó a los estados del Golfo el número de muertos que los funcionarios temían enfrentar en el 16º aniversario del huracán Katrina.

En cambio, continuó avanzando tierra adentro, dirigiéndose hacia el noreste, donde provocó otra ronda de miseria, inundando calles, hogares y vecindarios y agarró por sorpresa a los líderes locales y estatales que se apresuraron a responder al feroz segundo golpe de la tormenta. Al menos 52 personas murieron en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Maryland, Pensilvania y Virginia.

«La ciudad de Nueva York literalmente se ha paralizado», dijo la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, a CNN la semana pasada. «Sin precedentes es casi quedarse corto. Esta es la primera vez que se declara una emergencia por inundación repentina».

Los remanentes de la tormenta arrojaron cantidades asombrosas de lluvia a lo largo de la costa este. Pero no fue solo el aguacero lo que hizo que las secuelas del Ida fueran tan mortales. Los expertos dicen que hubo varios factores que se agravaron y llevaron a la devastación y al alto número de muertos.

Residentes de Queens esperan ayudas tras el paso de Ida 1:31

La gente tiende a subestimar las advertencias de inundaciones

Cuando los meteorólogos pronosticaron con precisión el impacto de la tormenta en Louisiana, muchas personas en el estado, ya acostumbradas a fenómenos climáticos extremos similares, prestaron atención a las advertencias.

Las sombrías predicciones, que llegaron con varios días de anticipación, dieron a los residentes de las comunidades más vulnerables del estado, incluidas las áreas fuera del sistema de protección contra inundaciones de Louisiana, tiempo para evacuar y buscar terrenos más altos.

Los meteorólogos también sabían lo que se avecinaba para el noreste y advirtieron sobre la posibilidad de grandes inundaciones.

Pero en eventos climáticos extremos, generalmente es la amenaza de los vientos, no el agua, lo que empuja a la gente a huir, dijo el meteorólogo de CNN Taylor Ward.

«Esto es a pesar del hecho de que el agua es la principal causa de muerte en un huracán, no los vientos», dijo Ward. «En general, un gran número de personas no evacúa de las inundaciones repentinas. Podría ser que la gente tenga más miedo a un huracán que a una inundación, o crea que está más acostumbrada a estar en alerta de inundación y no necesita irse».

Pero después de la implacable y mortal inundación de la tormenta, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, llamó a Ida una «llamada de atención».

Dijo la semana pasada que las lluvias extremas deberían hacer que todos reconsideren las expectativas de evacuaciones, y dijo que también consideraría ser más agresivo con las evacuaciones previas a la tormenta y las órdenes de despejar las calles y el metro en el futuro. Por lo general, esos pasos se reservarían para huracanes o tormentas de nieve masivas.

«Tendremos que ser mucho más agresivos con estas herramientas», dijo de Blasio a CNN.

Las etiquetas importan

Tampoco ayudó que, mientras Ida atravesaba Estados Unidos, el mensaje que muchos estadounidenses escucharon fue que ya no era un huracán, sino el remanente de la tormenta que alguna vez fue.

«Es tan difícil transmitir la amenaza de los remanentes de un huracán», dijo a CNN el Dr. Craig Colten, profesor emérito de geografía en la Universidad Estatal de Louisiana. «Tendemos a disminuir realmente la amenaza. Pero algunas de las peores inundaciones en las últimas décadas han sido las inundaciones tierra adentro, o las inundaciones causadas por tormentas remanentes».

Cuando las tormentas disminuyen, las personas tienden a relajarse y no prestan mucha atención, dijo Colten, lo que puede dificultar que los funcionarios transmitan los peligros de un clima extremo y convenzan a los residentes de que deben evacuar o tomar ciertas precauciones.

«Es difícil captar la atención de la gente de la misma manera cuando se habla de los remanentes (de una tormenta). Ahora es solo una depresión tropical, ya no es un huracán. La gente no va a evacuar de un apartamento en el primer piso.»

Dado que la cantidad de lluvia e inundaciones que vieron partes del noreste no tenía precedentes, muchas personas no entendieron o subestimaron cuáles serían sus efectos, dijo Ward.

Carretera sucumbe por tormenta causada por huracán Ida 1:37

La infraestructura juega un papel fundamental

Los lugares como la ciudad de Nueva York tampoco están construidos para manejar ese tipo de agua.

«Hay muy pocos sótanos en Louisiana, muy pocas personas viven abajo, o incluso pocos tienen una parte de su casa debajo de la superficie del terreno», dijo Colten. «La arquitectura y el nivel freático alto local hace que la gente no quiera construir sótanos y el hecho de que simplemente la mayoría de las casas están elevadas, incluso con el mismo tipo de inundación rápida que ocurrió en Nueva York, si eso hubiera ocurrido en Louisiana, no habría visto las víctimas mortales».

En la ciudad de Nueva York, la mayoría de las casas donde los residentes fueron encontrados muertos eran sótanos o espacios convertidos en sótanos ilegalmente, dijeron las autoridades. Esos espacios a menudo carecen de medios de escape adecuados en tiempos de emergencia y, en muchos casos, pueden no tener ventanas o solo tienen un camino para entrar o salir.

De Blasio dijo el martes que hay al menos 50.000 apartamentos en sótanos ilegales en toda la ciudad, con un total de al menos 100.000 personas viviendo en ellos.

Colten dijo que el cambio climático significa que continuarán ocurriendo eventos climáticos extremos como el que se desarrolló la semana pasada en el noreste, y los líderes gubernamentales tendrán que adaptar sus prácticas actuales para garantizar la seguridad de la gente. «Necesitamos asegurarnos de que estos sótanos ilegales sean seguros», dijo.

Las graves secuelas en Nueva York tras el paso de Ida 2:22

Fuertes lluvias cayeron sobre un área densamente poblada

Pero no es solo la infraestructura lo que no ayudó. La fuerte lluvia cayó, rápidamente, en una de las áreas más densamente pobladas de EE.UU., lo que, según los expertos, también influyó en el alto número de muertos después de la tormenta.

«El hecho de que tuviéramos esas tasas de lluvia extremas que se alinearon sobre esa área densamente poblada es la razón por la que se desarrolló de la manera en que lo hizo», dijo anteriormente a CNN Alex Lamers, meteorólogo del Centro de Predicción del Tiempo.

La tormenta arrojó un promedio de 178 milímetros de lluvia en los cinco distritos de la ciudad de Nueva York, lo que significa que la ciudad vio más de 35.000 millones de galones de agua caer del cielo en aproximadamente un período de seis horas el miércoles pasado. El mismo día, Newark, Nueva Jersey, la ciudad más poblada del estado, registró su día más lluvioso nunca antes registrado, con más de 203 milímetros de lluvia.

«El número de personas y la densidad de población influyeron enormemente», dijo Colten. «Hay más de 8 millones de personas solo en la ciudad de Nueva York. Louisiana tiene cuatro millones y medio de personas en todo el estado, tal vez un millón en el área expuesta. Por lo tanto, muchas menos personas estuvieron expuestas a daños aquí».

También es por eso que evacuar lugares como la ciudad de Nueva York sería mucho más difícil, agregó.

En Nueva Jersey, el gobernador, Phil Murphy, dijo que si bien las víctimas de la tormenta se extendieron por un puñado de condados, las muertes se «concentraron en gran parte» en el centro de Jersey.

Huracán Ida

(CNN) — Mientras Estados Unidos observaba el paso del huracán Ida hacia la costa de Louisiana el mes pasado, los funcionarios estatales ya habían hecho sonar la alarma.

La alcaldesa de Nueva Orleans, LaToya Cantrell, estaba implorando a los residentes que evacuaran. Otras ciudades emitieron evacuaciones obligatorias. Se movilizaron miles de soldados y aviadores de la Guardia Nacional del estado. El gobernador de Louisiana, John Bel Edwards, pronosticó que la tormenta estaría entre los huracanes más fuertes que azotaron el estado en más de un siglo.

La tormenta tocó tierra cerca de Port Fourchon el 29 de agosto como un huracán de categoría 4, antes de debilitarse eventualmente a una depresión tropical. Su impacto fue mortal: se cobró la vida de al menos 26 personas en Louisiana y dos en Mississippi, destruyó negocios y vecindarios y dejó sin electricidad a cientos de miles.

Sin embargo, la tormenta evitó a los estados del Golfo el número de muertos que los funcionarios temían enfrentar en el 16º aniversario del huracán Katrina.

En cambio, continuó avanzando tierra adentro, dirigiéndose hacia el noreste, donde provocó otra ronda de miseria, inundando calles, hogares y vecindarios y agarró por sorpresa a los líderes locales y estatales que se apresuraron a responder al feroz segundo golpe de la tormenta. Al menos 52 personas murieron en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Maryland, Pensilvania y Virginia.

Con docenas de muertos y los esfuerzos de rescate en curso, el alcalde de Nueva York dice que el futuro terrible que advirtieron los expertos es ahora

«La ciudad de Nueva York literalmente se ha paralizado», dijo la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, a CNN la semana pasada. «Sin precedentes es casi quedarse corto. Esta es la primera vez que se declara una emergencia por inundación repentina».

Los remanentes de la tormenta arrojaron cantidades asombrosas de lluvia a lo largo de la costa este. Pero no fue solo el aguacero lo que hizo que las secuelas del Ida fueran tan mortales. Los expertos dicen que hubo varios factores que se agravaron y llevaron a la devastación y al alto número de muertos.

La gente tiende a subestimar las advertencias de inundaciones

Cuando los meteorólogos pronosticaron con precisión el impacto de la tormenta en Louisiana, muchas personas en el estado, ya acostumbradas a fenómenos climáticos extremos similares, prestaron atención a las advertencias.

Las sombrías predicciones, que llegaron con varios días de anticipación, dieron a los residentes de las comunidades más vulnerables del estado, incluidas las áreas fuera del sistema de protección contra inundaciones de Louisiana, tiempo para evacuar y buscar terrenos más altos.

Los meteorólogos también sabían lo que se avecinaba para el noreste y advirtieron sobre la posibilidad de grandes inundaciones.

Pero en eventos climáticos extremos, generalmente es la amenaza de los vientos, no el agua, lo que empuja a la gente a huir, dijo el meteorólogo de CNN Taylor Ward.

«Esto es a pesar del hecho de que el agua es la principal causa de muerte en un huracán, no los vientos», dijo Ward. «En general, un gran número de personas no evacúa de las inundaciones repentinas. Podría ser que la gente tenga más miedo a un huracán que a una inundación, o crea que está más acostumbrada a estar en alerta de inundación y no necesita irse».

Pero después de la implacable y mortal inundación de la tormenta, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, llamó a Ida una «llamada de atención».

Dijo la semana pasada que las lluvias extremas deberían hacer que todos reconsideren las expectativas de evacuaciones, y dijo que también consideraría ser más agresivo con las evacuaciones previas a la tormenta y las órdenes de despejar las calles y el metro en el futuro. Por lo general, esos pasos se reservarían para huracanes o tormentas de nieve masivas.

«Tendremos que ser mucho más agresivos con estas herramientas», dijo de Blasio a CNN.

Llamadas de emergencia describen una escena caótica en el almacén donde murieron varios evacuados de una residencia de ancianos por Ida Las etiquetas importan

Tampoco ayudó que, mientras Ida atravesaba Estados Unidos, el mensaje que muchos estadounidenses escucharon fue que ya no era un huracán, sino el remanente de la tormenta que alguna vez fue.

«Es tan difícil transmitir la amenaza de los remanentes de un huracán», dijo a CNN el Dr. Craig Colten, profesor emérito de geografía en la Universidad Estatal de Louisiana. «Tendemos a disminuir realmente la amenaza. Pero algunas de las peores inundaciones en las últimas décadas han sido las inundaciones tierra adentro, o las inundaciones causadas por tormentas remanentes».

Cuando las tormentas disminuyen, las personas tienden a relajarse y no prestan mucha atención, dijo Colten, lo que puede dificultar que los funcionarios transmitan los peligros de un clima extremo y convenzan a los residentes de que deben evacuar o tomar ciertas precauciones.

«Es difícil captar la atención de la gente de la misma manera cuando se habla de los remanentes (de una tormenta). Ahora es solo una depresión tropical, ya no es un huracán. La gente no va a evacuar de un apartamento en el primer piso.»

Dado que la cantidad de lluvia e inundaciones que vieron partes del noreste no tenía precedentes, muchas personas no entendieron o subestimaron cuáles serían sus efectos, dijo Ward.

Carretera sucumbe por tormenta causada por huracán Ida 1:37La infraestructura juega un papel fundamental

Los lugares como la ciudad de Nueva York tampoco están construidos para manejar ese tipo de agua.

«Hay muy pocos sótanos en Louisiana, muy pocas personas viven abajo, o incluso pocos tienen una parte de su casa debajo de la superficie del terreno», dijo Colten. «La arquitectura y el nivel freático alto local hace que la gente no quiera construir sótanos y el hecho de que simplemente la mayoría de las casas están elevadas, incluso con el mismo tipo de inundación rápida que ocurrió en Nueva York, si eso hubiera ocurrido en Louisiana, no habría visto las víctimas mortales».

En la ciudad de Nueva York, la mayoría de las casas donde los residentes fueron encontrados muertos eran sótanos o espacios convertidos en sótanos ilegalmente, dijeron las autoridades. Esos espacios a menudo carecen de medios de escape adecuados en tiempos de emergencia y, en muchos casos, pueden no tener ventanas o solo tienen un camino para entrar o salir.

De Blasio dijo el martes que hay al menos 50.000 apartamentos en sótanos ilegales en toda la ciudad, con un total de al menos 100.000 personas viviendo en ellos.

Colten dijo que el cambio climático significa que continuarán ocurriendo eventos climáticos extremos como el que se desarrolló la semana pasada en el noreste, y los líderes gubernamentales tendrán que adaptar sus prácticas actuales para garantizar la seguridad de la gente. «Necesitamos asegurarnos de que estos sótanos ilegales sean seguros», dijo.

No es tu imaginación. Los desastres meteorológicos y climáticos se han vuelto más frecuentes desde los años 70 Las graves secuelas en Nueva York tras el paso de Ida 2:22Fuertes lluvias cayeron sobre un área densamente poblada

Pero no es solo la infraestructura lo que no ayudó. La fuerte lluvia cayó, rápidamente, en una de las áreas más densamente pobladas de EE.UU., lo que, según los expertos, también influyó en el alto número de muertos después de la tormenta.

«El hecho de que tuviéramos esas tasas de lluvia extremas que se alinearon sobre esa área densamente poblada es la razón por la que se desarrolló de la manera en que lo hizo», dijo anteriormente a CNN Alex Lamers, meteorólogo del Centro de Predicción del Tiempo.

La tormenta arrojó un promedio de 178 milímetros de lluvia en los cinco distritos de la ciudad de Nueva York, lo que significa que la ciudad vio más de 35.000 millones de galones de agua caer del cielo en aproximadamente un período de seis horas el miércoles pasado. El mismo día, Newark, Nueva Jersey, la ciudad más poblada del estado, registró su día más lluvioso nunca antes registrado, con más de 203 milímetros de lluvia.

«El número de personas y la densidad de población influyeron enormemente», dijo Colten. «Hay más de 8 millones de personas solo en la ciudad de Nueva York. Louisiana tiene cuatro millones y medio de personas en todo el estado, tal vez un millón en el área expuesta. Por lo tanto, muchas menos personas estuvieron expuestas a daños aquí».

Una tormenta tenía nombre, la otra no. Ambas trajeron inundaciones pero tuvieron consecuencias diferentes

También es por eso que evacuar lugares como la ciudad de Nueva York sería mucho más difícil, agregó.

En Nueva Jersey, el gobernador, Phil Murphy, dijo que si bien las víctimas de la tormenta se extendieron por un puñado de condados, las muertes se «concentraron en gran parte» en el centro de Jersey.

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