Yoko, la villana favorita

DE UN MUNDO RARO / Por Miguel Ángel Isidro

En el marco del lanzamiento de la magistral serie documental Get Back, dirigida por el neozelandés Peter Jackson, el mundo vive la resurrección de la Beatlemanía, pero a la par, el resurgimiento del encono hacia la figura de un personaje ineludible en la última etapa del cuarteto: Yoko Ono, la entonces esposa de John Lennon.

Como es sabido, Get Back se conforma con la recuperación y reedición de material de archivo de Let it be la cuarta y última película del cuarteto de Liverpool. Bajo la mano y visión de Jackson, un declarado admirador de los Beatles, se logra una magnífica pieza que en una entrega de 3 capítulos nos regala partes importantes del proceso creativo del último álbum del cuarteto, así como su legendario concierto desde una azotea de la calle Saville Row en Londres.

Un elemento que brinda mayor brillo y emotividad al material originalmente capturado por el cineasta Michael Lindsay-Hogg en 1970 es su procesamiento a formato digital, que permite apreciar el documental con una fidelidad de imagen y calidad de sonido inexistente en el pietaje original.

Sin embargo, en el mundo de la crítica especializada y las redes sociales también se han presentado reacciones negativas ante la nueva serie; desde quienes censuran lo que consideran un nuevo intento por exprimir hasta el cansancio la mitología beatle con el único afán de seguir lucrando con su legado, hasta la reaparición de una legión de haters de Yoko Ono, y el renacimiento de la leyenda negra que la acusa de ser la responsable de la separación de los Fab Four.

Viendo las cosas en perspectiva, además de tomar en consideración las declaraciones realizadas por parte de dos de los Beatles sobrevivientes- Paul McCartney y Ringo Starr, no existen elementos para responsabilizar a la pareja sentimental de Lennon de dicha decisión, amén de que en reiteradas ocasiones, el propio John se dijo fastidiado por la desgastante rutina que implicaba pertenecer a la banda más importante del mundo, del asedio de la fama y de las múltiples complicaciones que les llevaron a un estancamiento creativo.

Si bien podríamos catalogar el inicio del romance entre John y Yoko como una típica “relación tóxica” -ambos eran casados cuando se conocieron y comenzaron a salir con regularidad, a mediados de 1966- habría también que señalar, en descargo de Yoko, que Lennon tampoco era un estuche de monerías.

Sin demérito de su genialidad, talento musical y prominente sentido del humor -con una insuperable inteligencia para el sarcasmo-, Lennon también era un hombre proclive a las relaciones destructivas, atacado por celos enfermizos e inseguridades generadas por su tormentosa infancia, en la que fue criado por una de sus tías ante la ausencia de sus padres. En su libro El auténtico John, publicado en 2009, Cinthya Powell relata la tormentosa relación que vivió como primera esposa del beatle, por causa de sus prolongadas ausencias e infidelidades.

En tiempos como los actuales, donde las sensibilidades se encuentran a flor de piel, John Lennon sería sin duda un objetivo directo de la “cultura de la cancelación” por el hecho de, por ejemplo, haber aceptado las condiciones impuestas por su legendario manager Brian Epstein en el sentido de mantener en el anonimato a su esposa Cinthya y a su primer hijo, Julian (nacido en 1963), para “no afectar la imagen del grupo”.

Adicionalmente, hubo episodios de violencia doméstica que desgastaron la relación y que inevitablemente derivaron en su divorcio en 1968, cuando su romance con Yoko Ono ya era del dominio público.

Tanto en el libro de Cinthya como en muchos artículos biográficos sobre Lennon se coincide en señalar que la permanente presencia de Yoko en las sesiones de grabación de Let it be se debieron no solamente al nivel de enamoramiento de la pareja, sino también a los irrefrenables celos de John. 

Dicha condición dio producto a una emotiva, sincera y avasalladora confesión musical: la canción “Jealous Guy”, incluida en el álbum Imagine de 1971. Su relación de profundo enamoramiento y devoción por Yoko llevó a Lennon a reconciliarse consigo mismo y a donar sus demonios internos, y también dicha relación fue el soporte emocional y creativo de su carrera como solista.

Es cierto qué hay quienes consideran que Yoko buscó aprovecharse de la popularidad de Lennon, aunque tampoco podemos pasar por alto que al momento de iniciar su relación, la japonesa era ya una artista de renombre en el mundo del arte de vanguardia por sus exposiciones y montajes poco convencionales, además de ser descendiente de una familia de la aristocracia japonesa, situación que le permitió una desahogada posición económica y el acceso a una educación privilegiada. Es poco conocido el hecho de que Yoko Ono fue la primera mujer japonesa en obtener un título universitario en Filosofía y Letras, en 1952.

De alguna manera, ambos sacrificaron parte de sus carreras al iniciar su vida en pareja: Yoko redujo su actividad como artista conceptual y John tomó los arrestos necesarios para separarse de su legendaria banda.

Claro que hay episodios que marcan con claridad el afán protagónico de Yoko. No pocos cibernautas han compartido un video retomado del programa televisivo “The Mike Douglas Show”, grabado en 1972, donde Lennon tuvo la oportunidad de conocer y tocar la guitarra junto a uno de sus más grandes ídolos: Chuck Berry.  Acompañados por elementos de la Plastic Ono Band, ambos iconos se aprestan a interpretar un tema clásico: “Memphis Tenesee”, cuando al llegar al estribillo se escuchan unos espantosos berridos, que no son otra cosa que la poco agraciada voz de Yoko Ono, quien hacía las veces de corista. La expresión en el rostro de Chuck Berry es indescriptible, y en los comentarios, algunos cibernautas señalan que el verdadero héroe de ésa sesión “fue el ingeniero que apagó el micrófono de Yoko”.

No obstante, podemos también señalar que la influencia de Ono fue definitiva en un aspecto que marcó de manera relevante la carrera solista de Lennon: su activismo en favor de la paz y otras causas sociales. Todo ello, por supuesto, sin renunciar a su fortuna, estimada en más de 150 millones de dólares al momento de su muerte, y que la propia Yoko ha duplicado a través del manejo del legado de su esposo y la administración de sus derechos de autor, de los que es heredera universal.

También se atribuye a la influencia de su segunda esposa la profunda devoción de Lennon hacía su hijo menor, Sean, al grado de retirarse de la actividad musical durante cinco años para estar al tanto de su crianza. Asimismo se le atribuye a la intervención de Yoko la reconciliación con su primogénito Julian, quien tuvo una incipiente carrera musical a finales de los ochentas.

Total que en nuestros tiempos actuales, los Beatles seguirán siendo tema de conversación, ya sea por el nuevo documental o por algún otro ejercicio de revisionismo, como el que por su parte realizó Paul McCartney en su prolongada entrevista con el productor Rick Rubin y que fue presentada en formato de serie por la red digital Hulu. Es decir, a 40 años de su muerte, John y Paul siguen compitiendo por el afecto del público.

No abundaremos más en el contenido de “Get Back”, porque sin duda habrá voces más autorizadas para ello. Sin embargo, es importante invitar a las nuevas generaciones a apreciar el proceso creativo de una de las agrupaciones más relevantes de la cultura pop, en una era en que todo parece posible para quien cuenta con una computadora, sintetizadores y algunos gadgets.

Qué bueno que los Beatles siguen dando de qué hablar. Y por el bien de la música, esperemos que esto siga ocurriendo por muchos años más.

Twitter: @miguelisidro

SOUNDTRACK PARA LA LECTURA

The Beatles (Inglaterra) / “The Ballad of John & Yoko”

Brian Ferry  (Inglaterra) / “Jealous guy”

Chuck Berry & John Lennon (EstadosUnidos-Inglaterra) / “Memphis Tenesee”

Def Con Dos (España) / “La culpa de todo la tiene Yoko Ono”

miguelaisidro

Periodista independiente radicado en EEUU. Más de 25 años de trayectoria en medios escritos, electrónicos; actividades académicas y servicio público. Busco transformar la Era de la Información en la Era de los Ciudadanos; toda ayuda para éste propósito siempre será bienvenida....

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