Los latinos que siguen luchando debido al covid-19 en Nueva Jersey están en alerta máxima por ómicron

(CNN) — Mientras tocaba puertas en Nueva Jersey hablando sobre el covid-19, Nayeli Salazar de Noguera no podía olvidar cómo el virus casi mató a su abuela el año pasado. Sabía de primera mano el número de víctimas que el virus cobró entre en los latinos antes de que la variante ómicron llegara al estado.

«Solo tenía un 5% de posibilidades de sobrevivir a su segunda intubación. No dormimos durante meses», dijo Salazar de Noguera, una mujer de 35 años que dirige un programa del Departamento de Salud de Nueva Jersey que brinda información sobre la vacunación contra el covid-19 entre las comunidades desatendidas.

Por segunda Navidad consecutiva, los trabajadores de los hospitales se enfrentarán al trauma de la muerte de pacientes de covid-19

Desde el comienzo de la pandemia de covid-19, el virus ha golpeado a la comunidad latina en Nueva Jersey, matando de manera desproporcionada a hombres menores de 50 años y amplificando los desafíos financieros existentes. Ahora que los funcionarios de salud estatales informan la mayor cantidad de casos positivos por covid-19 en casi un año, activistas y algunos latinos están en alerta máxima, ya que la última variante de covid-19 es ahora la más dominante del país menos de tres semanas después de que se reportara el primer caso en EE.UU.

«Hay familias que temen un nuevo encierro, temen que sus hijos tengan que volver a quedarse en casa y no vayan a la escuela, temen lo que sucedería si ellos o sus cónyuges se enferman», dijo Carmen Salavarrieta, activista de la comunidad en Plainfield que ha estado ayudando a familias latinas necesitadas durante la pandemia. Últimamente les ha estado aconsejando que se tomen en serio la propagación de las variantes de covid-19.

Los casos de covid-19 en el estado han aumentado rápidamente, y la comisionada de Salud Judy Persichilli dijo a los reporteros el lunes que el aumento en los casos es «muy probable» debido a las variantes delta y ómicron. El miércoles, el Departamento de Salud del estado reportó 9.711 nuevas pruebas positivas PCR de detección de covid-19, un aumento del 42% con respecto a las cifras del día anterior. El marcado aumento supera el récord anterior de un día de 6.922 casos establecido el 13 de enero.

Casi el 40% de las víctimas por covid-19 de 18 a 49 años son hombres latinos

La pandemia ha dejado a un número significativo de niños y familias en Nueva Jersey de luto al perder a sus familiares.

Más de 4.900 latinos o hispanos en el estado han muerto por complicaciones relacionadas con el covid-19 desde el inicio de la pandemia, según datos del departamento de salud. Al menos 455 hombres latinos o hispanos de entre 18 y 49 años que han muerto por covid-19 en el estado. Eso es aproximadamente el 37% de las muertes confirmadas por covid-19 en Nueva Jersey en el mismo rango de edad.

Cuando el gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, abordó los crecientes casos de covid-19 en una conferencia de prensa a principios de esta semana, habló sobre el dueño de un restaurante de 57 años en Passaic y un chef de Perú de 72 años que trabajaba como un transportista de periódicos en Englewood. Ambos hombres latinos murieron el año pasado por complicaciones relacionadas con el covid-19.

¿Se necesita una cuarta dosis de la vacuna contra el covid-19? Los funcionarios de salud de EE.UU. dicen que todavía no

En Plainfield, Salavarrieta y un grupo de voluntarios con su organización sin fines de lucro Ángeles por la Acción a menudo brindan ayuda a las familias que perdieron a sus padres, tíos y abuelos, muchos de los cuales eran el principal sostén de la familia en sus hogares.

Salvarrieta dijo que estas familias se han visto obligadas a llorar mientras luchan por llegar a fin de mes. Muchas mujeres se convirtieron repentinamente en viudas y ahora son el único sustento económico de sus familias.

El año pasado, varias familias tuvieron que dejar sus casas o apartamentos porque no podían pagar el alquiler. En cambio, las madres y varios niños están alquilando habitaciones individuales en apartamentos o casas, dijo Salavarrieta.

«La comunidad (latina) ha sido vulnerable durante mucho tiempo y el covid-19 exacerbó muchas de sus necesidades», dijo Salavarrieta.

Por qué algunos todavía dudan en vacunarse

Salazar de Noguera dice que no pudo dormir durante meses mientras esperaba ansiosamente saber si su abuela Belem Rodriguez volvería a casa. El año pasado, la mujer de 77 años fue hospitalizado durante varios meses después de enfermarse con covid-19 y le pusieron un ventilador varias veces.

«Mi corazón, hígado y pulmones estaban gravemente dañados. Mi cuerpo no tenía vida», recuerda Rodriguez.

Pero la familia no perdió la esperanza y el cuerpo de Rodriguez comenzó a sanar lentamente y finalmente recuperó la conciencia.

«Ese día, noté por primera vez que había una mujer (en la habitación), tal vez una enfermera. No sabía lo que estaba pasando pero ella dijo ‘mami, mami’… esa mujer era mi hija y no la reconocí de inmediato», le dice Rodriguez a CNN.

Belem Rodriguez, de 77 años, pasó casi un año en hospitales e instalaciones de rehabilitación luchando contra las complicaciones del covid-19 antes de reunirse con su familia en marzo.

Cuando Rodriguez fue trasladada a un centro de rehabilitación, no podía mover la mayor parte de su cuerpo, ni hablar ni comer. Tampoco pudo ver a la mayoría de los miembros de su familia debido a las restricciones por covid-19.

Rodriguez dice que luchó contra su propio cuerpo y contra el dolor porque quería volver a casa y reunirse con su familia. Pudo regresar a casa y abrazarlos nuevamente en marzo, casi un año después de que fue hospitalizada por primera vez.

«El amor a mis hijos, a mis nietos me ayudó a tener la fuerza. No podía rendirme», dijo.

La implacabilidad de Rodriguez inspiró a Salazar de Noguera a liderar a cientos de voluntarios que han pasado meses hablando de puerta en puerta con la gente sobre la vacuna contra el covid-19 y realizando pruebas en lavanderías, bodegas, restaurantes, ferreterías, estaciones de autobuses e iglesias.

Nayeli Salazar de Noguera, izquierda, ha estado recorriendo el estado de Nueva Jersey liderando el programa COVID Community Corps con el Departamento de Salud de Nueva Jersey para brindar información sobre la vacuna contra el covid-19 a las comunidades desatendidas.

Mientras los voluntarios hablaban con latinos en los condados de Hudson, Essex, Bergen, Union y Middle Essex, donde Salazar de Noguera dice que reside aproximadamente el 65% de los latinos en el estado, a menudo se enfrentan a una renuencia generalizada sobre las vacunas.

«Al comienzo de este programa enfrentábamos barreras estructurales. La gente no podía llegar a las vacunas debido a la falta de transporte u horarios de trabajo conflictivos. Ahora nos adentramos en esas creencias culturales y profundamente arraigadas que muchas veces provienen de sus países de origen, la falta de confianza en el gobierno y la falta de uso de los servicios de salud , dijo Salazar de Noguera.

«No importa de qué generación seas. Incluso podrías ser un (latino) nacido en Estados Unidos de tercera generación y esas creencias llegan a las generaciones más jóvenes», agregó.

Los datos del Departamento de Salud de Nueva Jersey muestran que alrededor de 6,2 millones de residentes están completamente vacunados. De la población totalmente vacunada en el estado, el 17% son latinos. Sin embargo, los latinos solo representan el 9% de las personas que han recibido una tercera dosis de la vacuna o del refuerzo, a pesar de que constituyen el 21% de la población del estado.

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Los latinos y los negros que viven en los condados de Nueva Jersey gravemente afectados por la pandemia siguen siendo reacios con las vacunas covid-19 incluso después de que sus comunidades sufrieron la peor parte de las consecuencias de la pandemia, según un estudio publicado en la revista JAMA Network Open.

Los investigadores que hablaron con 111 participantes en los condados de Essex, Middlesex, Passaic y Union descubrieron que para ayudar a eliminar el escepticismo sobre las vacunas entre los latinos y los negros, los funcionarios deben abordar las incógnitas restantes sobre las nuevas vacunas.

«En lugar de invertir en campañas de marketing para vender vacunas a consumidores reacios, se necesita información transparente, incluso lo que aún se desconoce, para que los miembros de estas comunidades puedan tomar decisiones informadas», escribieron los autores del estudio.

En esto es en lo que Salazar de Noguera dice que su equipo se ha estado concentrando. En lugar de discutir o debatir con personas que tienen dudas sobre la vacuna contra el covid-19, están escuchando y tratando de encontrar formas de generar confianza, dice.

Pero su equipo todavía tiene un largo camino por recorrer, dice.

«Creo que el miedo al gobierno y el miedo de nuestras compañías farmacéuticas es, lamentablemente, todavía mucho peor que la muerte en algunos casos», dijo.

Priya Krishnakumar de CNN contribuyó a este reporte.

(CNN) — Mientras tocaba puertas en Nueva Jersey hablando sobre el covid-19, Nayeli Salazar de Noguera no podía olvidar cómo el virus casi mató a su abuela el año pasado. Sabía de primera mano el número de víctimas que el virus cobró entre en los latinos antes de que la variante ómicron llegara al estado.

«Solo tenía un 5% de posibilidades de sobrevivir a su segunda intubación. No dormimos durante meses», dijo Salazar de Noguera, una mujer de 35 años que dirige un programa del Departamento de Salud de Nueva Jersey que brinda información sobre la vacunación contra el covid-19 entre las comunidades desatendidas.

Por segunda Navidad consecutiva, los trabajadores de los hospitales se enfrentarán al trauma de la muerte de pacientes de covid-19

Desde el comienzo de la pandemia de covid-19, el virus ha golpeado a la comunidad latina en Nueva Jersey, matando de manera desproporcionada a hombres menores de 50 años y amplificando los desafíos financieros existentes. Ahora que los funcionarios de salud estatales informan la mayor cantidad de casos positivos por covid-19 en casi un año, activistas y algunos latinos están en alerta máxima, ya que la última variante de covid-19 es ahora la más dominante del país menos de tres semanas después de que se reportara el primer caso en EE.UU.

«Hay familias que temen un nuevo encierro, temen que sus hijos tengan que volver a quedarse en casa y no vayan a la escuela, temen lo que sucedería si ellos o sus cónyuges se enferman», dijo Carmen Salavarrieta, activista de la comunidad en Plainfield que ha estado ayudando a familias latinas necesitadas durante la pandemia. Últimamente les ha estado aconsejando que se tomen en serio la propagación de las variantes de covid-19.

Los casos de covid-19 en el estado han aumentado rápidamente, y la comisionada de Salud Judy Persichilli dijo a los reporteros el lunes que el aumento en los casos es «muy probable» debido a las variantes delta y ómicron. El miércoles, el Departamento de Salud del estado reportó 9.711 nuevas pruebas positivas PCR de detección de covid-19, un aumento del 42% con respecto a las cifras del día anterior. El marcado aumento supera el récord anterior de un día de 6.922 casos establecido el 13 de enero.

Casi el 40% de las víctimas por covid-19 de 18 a 49 años son hombres latinos

La pandemia ha dejado a un número significativo de niños y familias en Nueva Jersey de luto al perder a sus familiares.

Más de 4.900 latinos o hispanos en el estado han muerto por complicaciones relacionadas con el covid-19 desde el inicio de la pandemia, según datos del departamento de salud. Al menos 455 hombres latinos o hispanos de entre 18 y 49 años que han muerto por covid-19 en el estado. Eso es aproximadamente el 37% de las muertes confirmadas por covid-19 en Nueva Jersey en el mismo rango de edad.

Cuando el gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, abordó los crecientes casos de covid-19 en una conferencia de prensa a principios de esta semana, habló sobre el dueño de un restaurante de 57 años en Passaic y un chef de Perú de 72 años que trabajaba como un transportista de periódicos en Englewood. Ambos hombres latinos murieron el año pasado por complicaciones relacionadas con el covid-19.

¿Se necesita una cuarta dosis de la vacuna contra el covid-19? Los funcionarios de salud de EE.UU. dicen que todavía no

En Plainfield, Salavarrieta y un grupo de voluntarios con su organización sin fines de lucro Ángeles por la Acción a menudo brindan ayuda a las familias que perdieron a sus padres, tíos y abuelos, muchos de los cuales eran el principal sostén de la familia en sus hogares.

Salvarrieta dijo que estas familias se han visto obligadas a llorar mientras luchan por llegar a fin de mes. Muchas mujeres se convirtieron repentinamente en viudas y ahora son el único sustento económico de sus familias.

El año pasado, varias familias tuvieron que dejar sus casas o apartamentos porque no podían pagar el alquiler. En cambio, las madres y varios niños están alquilando habitaciones individuales en apartamentos o casas, dijo Salavarrieta.

«La comunidad (latina) ha sido vulnerable durante mucho tiempo y el covid-19 exacerbó muchas de sus necesidades», dijo Salavarrieta.

Por qué algunos todavía dudan en vacunarse

Salazar de Noguera dice que no pudo dormir durante meses mientras esperaba ansiosamente saber si su abuela Belem Rodriguez volvería a casa. El año pasado, la mujer de 77 años fue hospitalizado durante varios meses después de enfermarse con covid-19 y le pusieron un ventilador varias veces.

«Mi corazón, hígado y pulmones estaban gravemente dañados. Mi cuerpo no tenía vida», recuerda Rodriguez.

Pero la familia no perdió la esperanza y el cuerpo de Rodriguez comenzó a sanar lentamente y finalmente recuperó la conciencia.

«Ese día, noté por primera vez que había una mujer (en la habitación), tal vez una enfermera. No sabía lo que estaba pasando pero ella dijo ‘mami, mami’… esa mujer era mi hija y no la reconocí de inmediato», le dice Rodriguez a CNN.

Belem Rodriguez, de 77 años, pasó casi un año en hospitales e instalaciones de rehabilitación luchando contra las complicaciones del covid-19 antes de reunirse con su familia en marzo.

Cuando Rodriguez fue trasladada a un centro de rehabilitación, no podía mover la mayor parte de su cuerpo, ni hablar ni comer. Tampoco pudo ver a la mayoría de los miembros de su familia debido a las restricciones por covid-19.

Rodriguez dice que luchó contra su propio cuerpo y contra el dolor porque quería volver a casa y reunirse con su familia. Pudo regresar a casa y abrazarlos nuevamente en marzo, casi un año después de que fue hospitalizada por primera vez.

«El amor a mis hijos, a mis nietos me ayudó a tener la fuerza. No podía rendirme», dijo.

La implacabilidad de Rodriguez inspiró a Salazar de Noguera a liderar a cientos de voluntarios que han pasado meses hablando de puerta en puerta con la gente sobre la vacuna contra el covid-19 y realizando pruebas en lavanderías, bodegas, restaurantes, ferreterías, estaciones de autobuses e iglesias.

Nayeli Salazar de Noguera, izquierda, ha estado recorriendo el estado de Nueva Jersey liderando el programa COVID Community Corps con el Departamento de Salud de Nueva Jersey para brindar información sobre la vacuna contra el covid-19 a las comunidades desatendidas.

Mientras los voluntarios hablaban con latinos en los condados de Hudson, Essex, Bergen, Union y Middle Essex, donde Salazar de Noguera dice que reside aproximadamente el 65% de los latinos en el estado, a menudo se enfrentan a una renuencia generalizada sobre las vacunas.

«Al comienzo de este programa enfrentábamos barreras estructurales. La gente no podía llegar a las vacunas debido a la falta de transporte u horarios de trabajo conflictivos. Ahora nos adentramos en esas creencias culturales y profundamente arraigadas que muchas veces provienen de sus países de origen, la falta de confianza en el gobierno y la falta de uso de los servicios de salud , dijo Salazar de Noguera.

«No importa de qué generación seas. Incluso podrías ser un (latino) nacido en Estados Unidos de tercera generación y esas creencias llegan a las generaciones más jóvenes», agregó.

Los datos del Departamento de Salud de Nueva Jersey muestran que alrededor de 6,2 millones de residentes están completamente vacunados. De la población totalmente vacunada en el estado, el 17% son latinos. Sin embargo, los latinos solo representan el 9% de las personas que han recibido una tercera dosis de la vacuna o del refuerzo, a pesar de que constituyen el 21% de la población del estado.

Hospitalizan a la actriz mexicana Silvia Pinal a causa del covid-19

Los latinos y los negros que viven en los condados de Nueva Jersey gravemente afectados por la pandemia siguen siendo reacios con las vacunas covid-19 incluso después de que sus comunidades sufrieron la peor parte de las consecuencias de la pandemia, según un estudio publicado en la revista JAMA Network Open.

Los investigadores que hablaron con 111 participantes en los condados de Essex, Middlesex, Passaic y Union descubrieron que para ayudar a eliminar el escepticismo sobre las vacunas entre los latinos y los negros, los funcionarios deben abordar las incógnitas restantes sobre las nuevas vacunas.

«En lugar de invertir en campañas de marketing para vender vacunas a consumidores reacios, se necesita información transparente, incluso lo que aún se desconoce, para que los miembros de estas comunidades puedan tomar decisiones informadas», escribieron los autores del estudio.

En esto es en lo que Salazar de Noguera dice que su equipo se ha estado concentrando. En lugar de discutir o debatir con personas que tienen dudas sobre la vacuna contra el covid-19, están escuchando y tratando de encontrar formas de generar confianza, dice.

Pero su equipo todavía tiene un largo camino por recorrer, dice.

«Creo que el miedo al gobierno y el miedo de nuestras compañías farmacéuticas es, lamentablemente, todavía mucho peor que la muerte en algunos casos», dijo.

Priya Krishnakumar de CNN contribuyó a este reporte.

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