AIFA: Haciendo números

TRAGICOMEDIA MEXICANA / POR: ANUAR JONGUITUD

Durante el gobierno peñista, se comenzó la construcción del aeropuerto de Texcoco, justo donde estaba el antiguo lago de Texcoco (que se disecó en los 70’s del siglo XX), el cual estaba diseñado por el premio Pritzker británico Sir Norman Foster y la agencia del arquitecto mexicano Fernando Romero. El actual AICM tiene una capacidad de tan solo 40 millones de pasajeros y atiende a más de 50 millones anuales, (el de más tráfico en Latinoamérica), por lo cuál, desde la concepción del NAICM suponía una necesidad urgente y apremiante, puesto, que el proyecto se aterrizó hasta el sexenio peñista; los estudios de factibilidad de un nuevo aeropuerto vienen desde el sexenio de Zedillo. Incluso, durante el sexenio de Fox ya se hablaba de construir el aeropuerto de Texcoco, sin embargo a diferentes complicaciones y falta de presupuesto, se decidió por construir la Terminal 2 del AICM, la cual le daba solo un pequeño respiro de algunos años más.

En cuanto los costos, estaba presupuestado que costara alrededor de 285 mil millones de pesos, y tendría capacidad en su primera etapa de 70 millones de pasajeros anuales (que es la gente que hoy en día circula por Charles de Gaulle en París, Schipol en Ámsterdam o Dallas-Fort Worth), y en su máxima capacidad de cerca de 120 millones de pasajeros anuales (que es igual a la capacidad instalada de otros aeropuertos internacionales gigantescos como el de Dubai, o la operación actual del aeropuerto más transitado del mundo, que es el de Atlanta).

El Aeropuerto militar de Santa Lucía, ahora convertido en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, es uno de los cuatro grandes proyectos de infraestructura del gobierno obradorista. Es un aeropuerto que tiene planeado en su primera fase atender a cerca de 19.5 millones de pasajeros (sin lugar a dudas más que cualquier otro aeropuerto del país sin contar al AICM y el aeropuerto Cancún [Cancún movió a más de 25 millones de personas en 2019]); además su presupuesto inicial fue de 75 mil millones de pesos, aunque a la inauguración de este (porque no está completado), sólo para la construcción del aeropuerto per se se han invertido al menos 116 mil millones de pesos.

Ahora, lo importante de esta comparación no son los números que se ven a simple vista, sino los que se esconden debajo de estos números. Si tenemos una persona que pesa 80 kilos y otra que pesa 90 kilos, sabremos que una es más pesada que otra, pero no cuál es delgada o gorda. Ahora, que si decimos que la de 90 kilos mide un metro noventa y la de 80 kilos mide un metro sesenta, entonces sí tendremos más datos que cruzar para obtener información más puntual, estadística y comprable. 

Si dividimos el costo presupuestado de ambos aeropuertos, AIFA y NAICM, entre la cantidad de gente que movilizarán cada año, entonces AIFA cuesta 3.84 mil millones de pesos por millón de pasajeros por año; el NAICM 4.07 mil millones de pesos por millón de pasajeros por año. Hasta el momento, sí, AIFA es más barato, pero solo por 200 millones de pesos al año por cada millón de pasajeros. ¿De verdad tuvo sentido cambiar uno por el otro? Y solamente hablamos de presupuestos. Al momento de su inauguración el AIFA costó 5.94 mil millones de pesos por millón de pasajeros anuales; se elevó casi en más de un 50 por ciento el costo. Seguramente también se habría elevado el NAICM de costo, quizá hasta los 350 o 400 mil millones de pesos. Pero como no se terminó, es un dato que no se puede dar, porque no es confirmable. Pero, si se hubiera elevado en un 50% como lo hizo AIFA, hubiera costado 427 mil millones de pesos, cifra que es debatible y está a discusión.

Ahora, se quiere construir un sistema metropolitano de aeropuertos en Ciudad de México, tal como lo hay en otras ciudades del mundo. Por ejemplo, Nueva York tiene 3 aeropuertos: La Guardia, Newark y JFK; París tiene dos: Charles de Gaulle y Orly; Londres tiene: Gatwick y Heathrow; finalmente para el ejemplo latinoamericano pondremos a Buenos Aires, con dos aeropuertos: Aeroparque y Ezeiza. ¿Qué tienen en común todas estas ciudades con más de un aeropuerto? Son ciudades que se encuentran en terrenos completamente llanos y muy cercanos al nivel del mar. Nueva York y Buenos Aires lo están, Londres a unas pocas decenas de metros y París a unos pocos cientos. ¿Y Ciudad de México? No es llana, es un valle. Está en el centro del denominado Eje Neovolcánico Transversal. ¿Y de altura? Está a 2200 metros sobre el nivel del mar. Estos datos los vuelven un lugar muy poco eficiente para tener más de un aeropuerto operando al mismo tiempo. Si querían sumar los 19.5 millones de AIFA, los 40 millones de AICM y los 7 millones de Toluca y creer que por eso el Sistema Metropolitano tendría capacidad de 67 millones de pasajeros anuales, están equivocados.

Finalmente, ¿porqué Felipe Ángeles? Yo como hidalguense, podría defender a cada y espada que le pusieran ese nombre, puesto que Ángeles era de Zimapán, Hidalgo. Incluso una de las principales vías de Pachuca, ciudad capital lleva su nombre. Sin embargo era estratega de Pancho Villa y al final fue desterrado del país, murió fusilado al intentar regresar a México a los 50 años de edad. Sin embargo, yo le propongo a los tetratransformistas que le cambien el nombre por el de un héroe anónimo, uno que sí buscó la paz en el mundo: Premio Nobel de la Paz Alfonso García Robles. Único mexicano con esta distinción, promotor del Tratado de Tlatelolco de No Proliferación Nuclear en Latinoamérica.

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