La superioridad de la mujer es neuroevolutiva…fin de la discusión

Foto: unsplash

Por Ernesto Palma F.

En pocos años los hombres estaremos implorando que las mujeres reconozcan nuestros derechos a la igualdad y a la equidad. El tema de género será una cuestión que afectará más a la población masculina. No es ficción…es el resultado de las más recientes investigaciones en materia de neurociencias que han arrojado resultados sorprendentes sobre las diferencias entre la arquitectura cerebral de mujeres y hombres. Gracias a esos estudios, hoy podemos saber con certeza cuáles son las bases neurobiológicas que sustentan esas diferencias.

Las neurociencias han demostrado que el cerebro de las mujeres:

  • Tiene mayor conexión entre sus neuronas debido a los estrógenos, hormonas que son netamente femeninas.
  • El cuerpo calloso es 30% más grande en las mujeres.
  • El hipocampo del cerebro femenino es hasta 25% más grande.
  • Las áreas de entendimiento (Wernicke) y motora del lenguaje (Broca) son mayores en la mujer.
  • La amígdala cerebral en las mujeres es más eficiente en su actividad, hasta un 80%.
  • Áreas subcorticales como el área tegmental ventral es mayor en la mujer hasta en un 60%.
  • La corteza insular y cingular en las mujeres son más grandes.

El cerebro de los varones pesa en promedio 1350 g. y  el de las mujeres 1250 g. Aunque menos pesado, ellas tienen mejor conexión y mayor modulación hormonal.

Las mujeres tienen mayor capacidad de adaptación para sobrevivir en las crisis de enfermedades o sociales debido a la composición de su mapa genético.

Los cerebros femeninos no tienen más neuronas, sino que están mejor conectados; sin embargo, el hecho de que tengan estructuras más grandes, como el área tegmental ventral, explica porqué enfermedades como el Parkinson son más agresivas en ellas; aunque esa área también es responsable de que sus orgasmos sean más duraderos (de 13 a 14 segundos) que los de los hombres (de 6 a 7 segundos). Además, el cuerpo calloso es 30% más grande en el cerebro de la mujer, el cual se encarga de conectar los hemisferios izquierdo y derecho.

Desde el punto de vista genético, las mujeres son más fuertes, ya que el cromosoma X tiene 1344 genes, de los 30 mil del mapa genético y el Y de los hombres sólo 45. Desde el  punto de vista anatómico, el cerebro femenino presenta una mayor densidad cortical, por lo que las estructuras cerebrales relacionadas con la cognición, memoria asociativa y lógica, son más grandes.

El hipocampo es “el índice de nuestra vida”, pues es una de las estructuras relacionadas con la memoria y el aprendizaje, y es hasta 25% más grande en las mujeres, lo que indica que por anatomía, ellas cuentan con mayor capacidad de memoria. También tienen 20% más grande la corteza del cíngulo, relacionada con el procesamiento del dolor físico y moral.

La densidad de neuronas en las áreas de Broca y Wernicke es mayor en la mujer que en el hombre, por eso hablan más, entienden más, gesticulan más e interpretan más. Todas esas diferencias impactan directamente en la conducta, en la forma de convivir y de interaccionar.

La parte del cerebro que se encuentra por arriba de los ojos, el lóbulo frontal es la región en la que se encuentra las funciones cerebrales superiores: análisis, proyección, procedimientos exitosos pero también las experiencias desagradables y los recuerdos no gratos. Es decir, los frenos sociales, la inteligencia y los métodos para elaborar nuestra vida con éxito, se encuentran en la región de la frente de nuestra cabeza. Esa parte del cerebro es la última en formarse y conectarse en la vida.

Las mujeres tienen la capacidad de madurar más rápido su corteza prefrontal, es decir, ellas tienen mejor establecidos los frenos sociales y el entendimiento de pareja a edades más tempranas. Esto obedece a una extraordinaria relación entre hormonas femeninas y conexiones neuronales. Los estrógenos, que además de todas sus funciones corporales, permiten una mayor conectividad cerebral y por ende, inducen una madurez más rápida.

El cerebro femenino tiene mayor conectividad en áreas preparadas para aprender un idioma, tienen más eficacia neuronal para decir palabras y entender la modulación del lenguaje (prosodia). Para el lenguaje escrito, hablado y corporal, las mujeres son más eficientes, pueden entenderlo, interpretarlo y proyectarlo mejor. En un día, un hombre promedio puede pronunciar no más de 15 000 palabras, en contraste, una mujer puede hablar entre 25 000 y 32 000 palabras.

Sin llegar a determinismos sociales o anatómico-funcionales, la mayoría de los hombres y las mujeres suelen expresar en forma distinta muchas conductas, ellos suelen ser de pocas palabras, entendimiento inmediato y práctico. Ellas son intensas en la expresión de su lenguaje, emotividad y forma de hablar. Ellas tienen ventajas anatómicas cerebrales para hacerlo. Entender estas diferencias implica un compromiso con la pareja: aceptarlas plenamente  para mejorar la relación.

Sin tratar de indicar qué cerebro es mejor de acuerdo al género, es evidente que ambos cerebros son complementarios en las tareas cotidianas: el varón está diseñado para ser práctico, inmediato y visual. El de la mujer es organizado, diseñado para hablar, coordinar, recordar y administrar. Sin embargo, su conformación anatómica y neuronal, dota al cerebro femenino de mayor capacidad para afrontar las crisis y sobrellevar la presión y el estrés, por lo que puede considerarse mejor adaptado evolutivamente a las exigencias de los tiempos actuales. Ellas son superiores a partir de su conformación neuroevolutiva y es necesario que comencemos a reconocerlo e iniciar una nueva etapa en la valoración de los talentos y capacidades femeninas, de cara a la resolución a los grandes retos y conflictos actuales de la humanidad.

En este contexto científico, todos debemos impulsar, promover y defender en todos los ámbitos, el reconocimiento del enorme potencial cerebral que ubica a la mujer en la cúspide la evolución humana.

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