Foto: Reuters

Ya se habían jugado seis copas del mundo cuando Senegal apenas conseguía su independencia, firmada en 1960 con Francia; se habían jugado 11 mundiales hasta que Irán se constituyó como República para poner fin absoluto a la monarquía en 1979, dos décadas antes, el primer ministro Mohammad Mosaddeq— elegido democráticamente y que había nacionalizado el petróleo un par de años antes—, fue derrocado por un golpe de Estado que fue impulsado por el Reino Unido y Estados Unidos.

Alireza Beiranvand, el portero iraní del presente Mundial aún no había nacido cuando la guerra entre Irak e Irán (1980-1988) alejó al equipo persa de las competiciones profesionales, lo que les impidió intentar clasificarse a los mundiales de España en 1982 y México 1986. Cuando el futbol de Irán volvió a las copas del mundo en Francia, 1998, Beiranvand tenía 6 años. Aquella participación les dejó la satisfacción de vencer por 2-1 a la selección de Estados Unidos.

Beiranvand sufrío uno de los accidentes más impresionantes vistos en un partido de futbol apenas comenzaba el cotejo contra Inglaterra, para Qatar 2022, la incontable cantidad de cámaras que se disponen para un juego, dejaron registro del sangriento momento que detuvo el partido por más de 10 minutos. Alireza ya no pudo volver al partido, quizá fue mejor para él.

Irán se presentó en el Mundial y llenó de imágenes la cobertura mundialista desde antes del partido, durante y al final de este.

Durante la protocolaria ceremonia previa al inicio, los asiáticos dieron la nota al negarse a interpretar su himno nacional en protesta por la represión que vive su país en fechas recientes, pero en particular por el asesinato de la joven de 22 años, Mahsa Amini, quien fue arrestada y sometida por la policía por no respetar el código de vestimenta local al no llevar puesto el velo. Una forma de protesta que el público iraní aplaudió.

La selección de futbol de Irán ya se había expresado hace unos meses, en septiembre, los jugadores taparon los símbolos de su camiseta cuando cantaban el himno en un amistoso ante Senegal.

Otra forma de llevarse los titulares fue por llevarse una de las peores goleadas registradas en un Mundial y concluir el partido con un marcador de 6-2 en contra, lo que seguramente permitirá que el grupo termine liderado por el mundo anglosajón: encabezado por Inglaterra y peleado por Gales o Estados Unidos.

Los resultados del mundial para para los persas, serán lo menos importante.

Por Arturo Santillán

Formado periodista, loco por el futbol, la música y la imagen. Escribo y colaboro en Notas Sin Pauta. Productor y Fundador en Sensor Agencia Audiovisual.

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